“Es tramposa”: oposición cuestiona proyecto de “Reconstrucción Nacional” y lo tilda de “ley tutifruti”
Dirigentes acusaron falta de claridad en la iniciativa y advirtieron que mezcla diversas materias, exigiendo al Ejecutivo separar su tramitación en el Congreso.
Conclave de partidos de oposición / Hans Scott
Dirigentes de partidos de oposición cuestionaron el proyecto de “Reconstrucción Nacional” que el Gobierno prevé ingresar esta semana al Congreso, acusando que la iniciativa agrupa múltiples materias bajo un mismo texto y carece de claridad en su contenido.
Tras una reunión de coordinación realizada en la sede del PS, la timonel socialista, Paulina Vodanovic, criticó duramente la propuesta, asegurando que “es una ley tramposa”, que “bajo el rótulo de reconstrucción, finalmente trae otros temas que no conocemos en detalle”.
En esa línea, agregó que “esta ley es una ley tutifruti, una ley que lleva de todo”, cuestionando además que se hayan enterado de sus alcances “por la prensa”.
Revisa también:
La senadora sostuvo que, si bien revisarán el contenido, advirtió que evaluarán cada medida en función de su impacto: “si hay temas que favorezcan a la ciudadanía estaremos a favor de ello. Si no es así, vamos a estar en contra”.
“El aumento de los combustibles fue una medida política”
Desde el Frente Amplio, su presidenta Constanza Martínez también apuntó contra el Ejecutivo, vinculando la iniciativa con críticas más amplias a la gestión económica.
“Ha quedado en evidencia (…) que el aumento de los combustibles fue una medida política irresponsable e indolente”, afirmó, acusando falta de consideración por el impacto en las familias.
Asimismo, advirtió sobre el contenido del proyecto, señalando que “no nos pasen gato por liebre”, ya que —según indicó— el Gobierno ha planteado que la iniciativa busca reactivar la economía, pero “lisa y llanamente le baja los impuestos a los súper ricos”.
Desde la oposición coincidieron en que el proyecto, que incluiría cerca de 40 medidas en ámbitos como reconstrucción, seguridad y economía, debería dividirse para permitir un debate legislativo más transparente. El Gobierno, en tanto, alista su ingreso al Congreso en medio de cuestionamientos sobre su alcance y contenido.