Agencia europea logra recuperar contacto con nave espacial tras un mes extraviada
La reconexión representa un avance clave para continuar con los objetivos de la misión.
European Space Agency
La Agencia Espacial Europea anunció el jueves que ha restablecido la comunicación con una nave espacial de su misión Proba-3, tras haber perdido el contacto con el satélite hace un mes.
Proba-3, lanzada en 2024 para una misión de dos años, utiliza dos naves espaciales que vuelan en formación precisa para simular un eclipse solar a más de 60.000 kilómetros (37.000 millas) sobre la Tierra.
Los científicos han utilizado esta delicada maniobra para obtener una visión excepcional de la atmósfera exterior del Sol, poco conocida, llamada corona.
Un satélite cuenta con un escudo de 1,4 metros (cinco pies) que actúa como la Luna, bloqueando la luz solar, mientras que el otro observa la corona desde la sombra.
Sin embargo, el 14 de febrero, la segunda nave espacial, que alberga el crucial instrumento coronógrafo, sufrió un percance.
Una reacción en cadena provocó que la nave perdiera su orientación, lo que hizo que su panel solar quedara de espaldas al Sol, agotando así las baterías. Luego, entró entonces en modo de supervivencia y desde entonces ha estado flotando silenciosamente en el espacio.
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Sin embargo, durante la noche “ocurrió un milagro, ya que logramos reconectar con la nave”, declaró el jueves el director de la ESA, Josef Aschbacher.
La otra nave, la que cuenta con el escudo, había estado “siguiendo y observando” a su gemela perdida, explicó en una rueda de prensa celebrada tras una reunión del Consejo de la ESA.
Oportunidad que parecía perdida
La nave perdida estaba “dando vueltas” cuando un equipo de la ESA en España ”observó que la luz solar incidía en los paneles solares", explicó Aschbacher.
Aprovecharon la oportunidad, utilizando esta pequeña cantidad de energía para restablecer la conexión. El panel solar de la nave ahora está orientado hacia el Sol, lo que le permite cargar sus baterías.
A continuación, los expertos de la ESA volverán a encender los instrumentos y realizarán pruebas para determinar la magnitud de los daños.