Día Mundial de la Lasaña: su curiosa conexión con Chile y los secretos para una preparación perfecta
Este 29 de julio se celebra uno de los platos italianos más queridos del mundo. Revisa su historia, cómo conquistó otros países y las claves para evitar que se desarme.

Getty Images
Cada 29 de julio se conmemora el Día Mundial de la Lasaña, una preparación que ha conquistado generaciones gracias a sus capas de pasta, salsa, relleno y queso gratinado.
Su versatilidad permite encontrar versiones con carne, pollo, verduras, salmón, champiñones o alternativas completamente vegetarianas.
Sus antecedentes se remontan a la Antigüedad y a los términos griego lasanon y latino lasanum, relacionados originalmente con los recipientes utilizados para cocinar. Con el paso de los siglos, la receta evolucionó en Italia y se consolidó especialmente en Emilia-Romaña, cuna de la tradicional lasaña boloñesa.
Revisa también:

Su expansión mundial estuvo estrechamente vinculada con las migraciones italianas de los siglos XIX y XX. Restaurantes, recetarios familiares y la producción industrial de pastas facilitaron su llegada a nuevos países, donde cada cultura incorporó ingredientes propios hasta convertirla en una receta verdaderamente universal.
En Chile, la lasaña adquirió una identidad familiar mediante preparaciones con abundante salsa blanca y rellenos de carne, pollo, verduras o incluso mariscos.
A esta adaptación culinaria se suma una curiosa coincidencia con Lasana, histórico pueblo y pucará atacameño del norte del país, el que si bien no tiene relación con el plato italiano, su similitud conecta simbólicamente dos tradiciones muy distintas.
El secreto para que la lasaña quede perfecta
El chef de BeChef, Patricio Coco Escanilla, asegura que preparar este plato no tiene por qué convertirse en una tarea complicada. “La cocina también puede ser simple. Hoy existen soluciones que permiten obtener excelentes resultados sin necesidad de ser un experto”, explicó.
Entre sus recomendaciones aparece utilizar una salsa de buena consistencia, mantener el equilibrio entre pasta, relleno y queso, y combinar distintas variedades de este último para conseguir un gratinado más sabroso. También resulta fundamental dejar reposar la lasaña entre 10 y 15 minutos antes de cortarla, evitando así que sus capas se desarmen al servir.
Más allá de la receta, la lasaña continúa siendo una comida asociada a las reuniones y celebraciones familiares. Como destacó Escanilla, puede tratarse de una preparación sencilla que “se siente como recién hecha y se disfruta como en un restaurante”.
Sigue a ADN.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.























