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“Tenía un muerto, un herido y me robaron todo”: reconocida periodista chilena revela cruda experiencia en Irak

“No había ley, no había orden, no había nada”, confesó la comunicadora.

“Tenía un muerto, un herido y me robaron todo”: reconocida periodista chilena revela cruda experiencia en Irak

Un desgarrador e inédito recuerdo de su paso por zonas de conflicto desclasificó la periodista chilena Mónica Pérez. La conductora de noticias revivió una de las experiencias más extremas de su carrera, ocurrida en 2003 mientras cubría la invasión de Estados Unidos a Irak para Canal 13.

En conversación con el podcast Somos Rentable, la comunicadora repasó su historial como corresponsal de guerra en Afganistán y Palestina, detallando el panorama con el que se encontró al ingresar a Bagdad justo tras la caída del régimen de Saddam Hussein.

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“Entré después de los bombardeos, porque Canal 13 en ese momento tomó la opción de no entrar mientras EE.UU. bombardeaba. Cuando cayó Bagdad (capital de Irak), fue cuando yo entré y ahí estuve 10 días”, partió señalando. “Lo más crudo que me tocó ver fue lo terrible de la muerte y la locura que es la guerra... No había ley, no había orden, no había nada”, indicó.

El momento más negro de la cobertura ocurrió mientras el equipo se trasladaba desde Amán, la capital de Jordania. En plena ruta, un automóvil en el que viajaban profesionales argentinos sufrió un fatal accidente, costándole la vida al periodista trasandino Mario Podestá, con quien Pérez había entablado amistad.

Ante la falta de autoridades en la zona, la periodista se negó a dejar el cuerpo en la intemperie, enfrentando una compleja encrucijada logística. “No lo podía dejar botado en la mitad del desierto y no tenía dónde ponerlo en mi auto porque llevábamos cámaras y alimentos. Encima, me traje a otro periodista herido. Ya no me cabía Mario, estaba fallecido”, confesó.

Para poder trasladarlo, los corresponsales debieron unirse. “Entre todos los periodistas, hicimos una vaca, paramos a un iraquí y le pedimos, por favor, si lo podía llevar en un auto acostado atrás, lo tapamos como pudimos y lo trajimos a Bagdad fallecido”, relató.

“Tenía que salir al aire”

El viaje de regreso a la capital iraquí se transformó en una pesadilla a contrarreloj que se extendió durante todo un día bajo extremas condiciones de peligro. Al llegar a su destino cerca de las siete de la tarde, la presión periodística y el shock emocional colisionaron.

“Tenía que salir al aire, tenía un herido, un muerto, me robaron todo”, remató la comunicadora respecto a uno de los momentos más exigentes y trágicos de toda su trayectoria profesional.

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