De Joaquin Phoenix a Denis Villeneuve: publican carta en rechazo a la compra de Warner Bros. por parte de Paramount
Más de 1.000 trabajadores, destacando actores y directores, expresaron su preocupación por este movimiento que pondría en riesgo el “corazón obrero” del rubro.
La compra de Warner Bros. por parte de Paramount Skydance está a solo detalles de concretarse oficialmente y ha dado mucho de qué hablar con varias polémicas en la industria.
Dentro de toda la controversia, la preocupación llegó hasta los círculos de trabajadores más poderosos de Hollywood, desde donde se hicieron notar con una carta de rechazo.
Hay que recordar que cuando la operación estaba en manos de Netflix, pasó algo similar, con varios productores y cineastas transmitiendo su oposición.
En esta oportunidad, fueron más de 1.000 actores, directores y diversos profesionales de cine quienes alzaron la voz ante la incertidumbre.
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Entre los firmantes destacan Joaquin Phoenix, Kristen Stewart, Ben Stiller, David Fincher, Denis Villeneuve y J. J. Abrams, Bryan Cranston y Jane Fonda
El documento, publicado originalmente en el The New York Times, lanza una advertencia contundente sobre los riesgos de este movimiento financiero de $111.000 millones de dólares.
“Nos preocupan profundamente los indicios de apoyo a esta fusión que priorizan los intereses de un pequeño grupo de poderosas partes interesadas por encima del bien público general”, señala el texto.
“La integridad, la independencia y la diversidad de nuestra industria se verían gravemente comprometidas”, añade.
Amenaza al “corazón obrero” de la industria
La preocupación no reside solo entre las grandes estrellas, sino en el impacto que la reducción de estudios tendría sobre la clase trabajadora del mercado cinematográfico.
Damon Lindelof, creador de Watchmen y actualmente bajo contrato con HBO (propiedad de Warner Bros. Discovery), fue uno de los más expresivos al explicar su adhesión a la protesta a través de sus redes sociales.
“Se trata de miles y miles de técnicos, iluminadores, conductores y decoradores; constructores y operadores de sonido... y todos están a punto de ser perjudicados”, escribió.
“Las fusiones en Hollywood significan menos películas y menos programas de televisión, y eso significa menos puestos de trabajo. Cuando dos estudios históricos son propiedad de la misma empresa, el resultado es intuitivo: uno se convierte en un pueblo fantasma”, añade.
La respuesta de Paramount
Ante la presión del gremio, Paramount emitió un extenso comunicado intentando poner paños fríos ante el revuelo, argumentando que la industria atraviesa un momento de “disrupción significativa”, apelando al impacto del Covid-19.
Además, apuntaron a la entrada de las grandes tecnológicas (Big Tech), por lo que consideran necesaria una empresa “con capital sólido” que pueda seguir invirtiendo en narrativas de calidad.
También se comprometieron a aumentar la producción a un mínimo de 30 largometrajes anuales con estreno completo en cines y a mantener la independencia creativa de sus marcas icónicas.
Puntos clave de la controversia
Los firmantes de la carta abierta aseguran que la fusión reduciría las opciones para la audiencia y elevaría los costos de producción.
También se advierte que la consolidación de medios acelera la erosión de la distribución independiente y el colapso del mercado de ventas internacionales, poniendo en jaque el rol del cine.
Bajo este escenario se ha acudido a acciones judiciales y el Fiscal General de California, Rob Bonta, junto a colegas de otros estados, ya se encuentra analizando la operación para considerar posibles acciones legales que bloqueen la compra en favor de la libre competencia.
Por el momento, los representantes de Warner Bros. Discovery han optado por el silencio, declinando hacer comentarios ante las solicitudes de la prensa.