Boom de las “teleseries de frutas”: psicóloga explica por qué enganchan tanto a usuarios en Chile
Historias breves de celos, traiciones e infidelidades protagonizadas por frutas se viralizan en redes sociales. En conversación con ADN.CL, una psicóloga explica las claves detrás de su éxito.
Capturas
Las llamadas “telenovelas de frutas” se han convertido en uno de los fenómenos más inesperados y adictivos de las redes sociales.
Con capítulos breves, intensos y cargados de giros dramáticos, estos videos transforman a frutas en protagonistas de historias marcadas por celos, traiciones, infidelidades y secretos.
Aunque el formato pueda sonar absurdo a primera vista, su éxito no parece casual: detrás hay una combinación de identificación emocional, narrativa rápida y consumo compulsivo.
La psicóloga y supervisora clínica Camila Bascou Bentjerodt, magíster en Psicoterapia, explica que una de las claves está en la humanización de personajes que, en teoría, no deberían generar tanta conexión.
Revisa también:
En esa línea, sostiene que “el hecho de que sean historias humanizadas, pero al ser de frutas, hace que se pueda dramatizar más el contenido”. Esa distancia visual, agrega, permite consumir escenas más intensas desde fuera, con más morbo y menos resistencia emocional que si se tratara de personas reales.
Celos, capítulos cortos y dopamina: por qué cuesta dejar de verlas
Parte del boom también se explica porque, aunque suene exagerado, el cerebro no distingue demasiado entre una fruta animada y una persona cuando la historia está bien construida. Basta que exista un personaje con rostro, emociones y conflicto para que se active el interés por su destino.
En otras palabras, si hay traición, celos y tensión, la conexión aparece igual, aunque el protagonista sea una sandía o una uva.
A eso se suma una estrategia narrativa muy efectiva: casi siempre estos videos terminan en el peor momento posible, justo cuando el drama estalla. Ese corte abrupto deja al espectador atrapado en la sensación de “necesito saber qué pasa”, una lógica que mantiene al cerebro en alerta y empuja a buscar el siguiente capítulo de inmediato.
Sobre el contenido, Camila Bascou Bentjerodt recalca que estas historias funcionan porque abordan temas universales. En sus palabras, “son temáticas que casi todas las personas o las han vivido o temen vivirlas”, como la infidelidad, los celos, el abandono o la traición.
Además, advierte que el formato potencia aún más el efecto, ya que “al ser cortos, al ser directas, genera mucha dopamina”, alimentando una lógica de recompensa variable similar a la de otras dinámicas digitales adictivas.
La experta también destaca el componente social del fenómeno. “Todos los comentarios también hacen que sea esta experiencia donde la gente empieza a tomar partidos”, explica.
Ahí está otra clave del éxito: no solo se consume una historia, también se participa de una conversación colectiva. Al final, las frutas solo encontraron la forma más rápida y directa de apretar un botón que siempre ha estado ahí: el de nuestra necesidad de seguir una buena historia hasta el final.
¿Tú también has quedado atrapado en una “telenovela de frutas”? ¿Eres team limón, naranja o banana negra?