Agentes de la policía de Miami demandan a Matt Damon y Ben Affleck por una película “basada en hechos reales”
Los agentes policiales cuestionan la forma en que son interpretados en pantalla y la manera en la que se habría alterado la realidad.
Lo que comenzó como un éxito de audiencia en el catálogo de Netflix se ha trasladado ahora a los tribunales federales de Florida.
Los actores Matt Damon y Ben Affleck, junto a su productora Artists Equity, enfrentan una demanda por difamación interpuesta por dos miembros del Departamento de Policía de Miami-Dade.
La acción legal se basa en lo expuesto en la película El botín, reclamando que se retrata a los efectivos policiales como ‘criminales’ en una trama de corrupción que, según sostienen, dista mucho de la realidad.
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Los demandantes son el sargento Jason Smith y el detective Jonathan Santana. Ambos lideraron en 2016 un operativo histórico: la incautación de 21.970.411 dólares pertenecientes a un cártel, los cuales fueron hallados en cubos de color naranja ocultos tras una pared.
Si bien la película utiliza este hecho real como punto de partida, los agentes señalan que el guion cruza la línea de la ficción para dañar su honor de manera irreparable.
El límite de la ficción
Aunque la cinta dirigida por Joe Carnahan no utiliza los nombres reales de los oficiales, la demanda presentada el pasado 5 de mayo argumenta que cualquier persona cercana al caso identifica de inmediato a los protagonistas con Smith y Santana.
Según el documento legal, la película atribuye a los personajes conductas delictivas extremas, incluyendo vínculos con el narcotráfico y homicidios.
“Si bien la película comienza con un texto que afirma que el proyecto está ‘inspirado en hechos reales’, aparte del hecho de que se produjo una gran incautación, los sucesos representados en la película no ocurrieron”, precisa la denuncia.
Los oficiales lamentan que, tras el estreno en enero pasado, su entorno personal y profesional ha comenzado a cuestionar su integridad.
“Gente de su entorno les ha dicho a los demandantes que, como se extrae de la película, deben haber usado los fondos incautados para realizar mejoras en sus propiedades, comprar vehículos y embarcaciones, y costear la educación privada de sus hijos”, advierte el escrito judicial.
Una advertencia ignorada
La acción legal no fue el primer paso de los uniformados. Según consta en el expediente, Jason y Jonathan intentaron frenar la distribución de estos contenidos mucho antes de que llegaran a la pantalla.
En diciembre de 2025, enviaron una carta de “cese y desistimiento” a los actores y a la productora Falco Pictures, oponiéndose al uso de su historia en los materiales promocionales.
Ante los reclamos, la postura de Damon y Affleck ha sido defensiva. De acuerdo con la demanda, los actores habrían respondido tras el estreno que las quejas.
“Carecen de fundamento, ya que la película no mencionaba expresamente al sargento Smith y no se daba a entender en ella que los demandantes hubieran cometido ninguna irregularidad”, sostienen.
Rectificación y compensación
Además de una indemnización por daños y perjuicios y daño moral intencional, los demandantes exigen una “rectificación y corrección pública”.
Esto incluiría la obligación de insertar una advertencia explícita en el filme aclarando que los hechos de corrupción, el asesinato de un compañero y la muerte de un agente de la DEA son puramente ficticios.
Por ahora, ni Matt ni Ben han emitido declaraciones públicas adicionales sobre el proceso legal que pone bajo la lupa la responsabilidad ética de Hollywood al adaptar crímenes reales a la pantalla grande.