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Un regalo prehistórico: científicos chilenos bautizan una nueva especie de avispa en honor a famoso divulgador

Se trata de un ejemplar único que fue investigado bajo el alero del Museo de Historia Natural de Londres.

Un regalo prehistórico: científicos chilenos bautizan una nueva especie de avispa en honor a famoso divulgador

Este 8 de mayo de 2026 el reconocido naturalista británico David Attenborough cumplió 100 años, un hito en la historia de la ciencia.

Pero junto a los festejos, su centenario coincidió con un hito científico que tiene como protagonista a Chile y su fauna.

Un equipo de investigadores, encabezado por Gavin Broad, curador del Museo de Historia Natural de Londres, oficializó el hallazgo de una especie de avispa única, recolectada originalmente en la provincia de Valdivia.

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Lo que comenzó como un análisis de rutina en los archivos del museo terminó en la creación de un nuevo rango taxonómico.

Conforme al contexto especial, el insecto fue bautizado como Attenboroughnculus tau, un nombre que no solo homenajea al divulgador británico, sino que identifica a un género previamente desconocido para la ciencia.

El nombre específico, “tau”, hace referencia a unas marcas en el abdomen del insecto que dibujan la letra “T”.

Para Broad, cuya carrera fue influenciada por el trabajo de Attenborough, este nombramiento representa un reconocimiento a la trayectoria del naturalista, quien ya cuenta con más de 50 especies en su honor y respondió al gesto con una nota manuscrita de gratitud.

Un tesoro oculto por décadas

A pesar de que el espécimen fue capturado hace más de 40 años, su verdadera identidad permaneció en las sombras de las colecciones biológicas.

Según explicó Broad, este retraso en el hallazgo es parte de la dinámica científica actual: “No es inusual que los especímenes pasen mucho tiempo en archivos antes de ser analizados”.

Al iniciar el examen microscópico, los expertos notaron que el insecto no coincidía con ninguna clasificación establecida.

“Tiene una combinación de características que significaba que no encajaría en ningún lado”, precisó el investigador principal, justificando así la necesidad de fundar un género nuevo para albergar a esta avispa de apenas 3,5 milímetros.

Huellas de un pasado prehistórico

La relevancia de la Attenboroughnculus tau trasciende lo nominal. Esta avispa pertenece a una subfamilia cuya distribución geográfica (que incluye a Chile, Argentina, Australia y Nueva Guinea) es un vestigio directo de la fragmentación de Gondwana, el antiguo supercontinente.

Broad sostiene que estas poblaciones son verdaderos sobrevivientes evolutivos: “Estas pequeñas avispas se han aferrado a lo que solía ser Gondwana”.

Finalmente, los autores del estudio, publicado en el Journal of Natural History, recalcan que la clasificación de especies es una herramienta crítica para la conservación de los ecosistemas locales frente a la crisis climática actual.

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