• 08 MAY 2026

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VIDEO. El inesperado problema que la roca Atacama le generó al rover Curiosity durante su exploración en Marte

Lo que comenzó como un ejercicio de rutina, resultó ser un inconveniente de varios días.

El pasado 25 de abril de este 2026, el rover Curiosity se disponía a realizar una de sus tareas más habituales: perforar la superficie marciana para obtener muestras de polvo.

Sin embargo, al retirar su herramienta de una roca bautizada como Atacama, el equipo en la Tierra se encontró con una escena inédita.

En lugar de dejar un agujero limpio, la pieza completa de 13 kilogramos se elevó por los aires, quedando firmemente anclada al mecanismo del robot.

Este incidente marca un hito de extrañeza en los casi 14 años que Curiosity lleva explorando el ‘Planeta Rojo’. Según explicó la NASA en una actualización oficial, aunque en misiones previas las capas superiores del suelo se habían fracturado, “nunca una roca se había quedado adherida a la camisa del taladro”.

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El episodio pone de manifiesto una realidad constante en la exploración espacial: por más simulaciones que se realicen en laboratorios terrestres, Marte siempre guarda variables imposibles de predecir.

Diferencias microscópicas en la dureza del material o en la forma en que se unen las capas geológicas pueden reaccionar de forma inesperada bajo la presión del sistema rotativo-percusivo del rover.

No es la primera vez que este componente crítico genera problemas. Desde su aterrizaje en 2012, el taladro ha superado cortocircuitos eléctricos en 2015 y fallos en el freno que obligaron a suspender las perforaciones en 2017.

Fue gracias a un ingenioso rediseño de software y maniobras en 2018 que la misión pudo continuar, permitiendo hallazgos científicos de gran relevancia, como la detección de alcanos de cadena larga en el lodo marciano.

Operación de limpieza

Liberar a Curiosity de la piedra no fue sencillo. Los ingenieros intentaron inicialmente sacudir la herramienta mediante vibraciones, pero la roca se mantuvo en su sitio.

Un segundo intento el 29 de abril logró desprender algo de arena, pero Atacama seguía aferrada. Finalmente, el 1 de mayo, se aplicó una técnica más agresiva con buenos resultados.

“El equipo de Curiosity intentó de nuevo, inclinando más el taladro, rotándolo, vibrándolo y haciendo girar la broca”, detallaron desde la National Aeronautics and Space Administration.

Para alivio de la misión, la roca se desprendió en la primera ronda de esta secuencia, fracturándose al impactar contra el suelo y dejando el brazo robótico libre para continuar sus labores.

Un sobreviviente incansable

Diseñado originalmente para una misión de apenas dos años, el rover Curiosity ha superado con creces todas las expectativas y sigue realizando aportes relevantes.

A pesar del desgaste evidente tras más de una década de servicio, el rover continúa ascendiendo por el Monte Sharp y analizando sedimentos que cuentan la historia del agua y la posible vida microbiana antigua en Marte.

Este último incidente con la roca Atacama es solo un recordatorio de que, en la última frontera, la capacidad de adaptación de los ingenieros es tan vital como la tecnología misma.

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