Cambian las urgencias: economía supera a seguridad tras varios años y 80% cree que Chile está estancado, según Cadem
La última encuesta mostró un giro en las prioridades del nuevo gobierno: economía y empleo desplazan a seguridad, mientras crece el pesimismo sobre el país.
Agencia Uno | Referencial
La última encuesta Plaza Pública Cadem reveló un cambio de fondo en las demandas hacia el gobierno de José Antonio Kast.
Por primera vez en años, economía y empleo aparecen como la principal prioridad, con 65% de las menciones, superando a seguridad, delincuencia y narcotráfico, que quedan en segundo lugar con 56%.
Al mismo tiempo, inmigración baja a 10%, salud a 6% y vivienda a 4%, en una señal clara sobre dónde la ciudadanía espera respuestas urgentes. El propio informe subraya que “la economía y empleo pasan al primer lugar” y que eso ocurre “después de años donde la seguridad era la primera prioridad”.
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Ese giro convive con una evaluación exigente del arranque del Ejecutivo. Según el sondeo, 52% cree que este primer mes del mandato ha sido peor de lo que esperaba, 33% estima que ha sido igual y solo 14% considera que ha sido mejor. En paralelo, entre las áreas de gestión mejor evaluadas aparecen relaciones internacionales, con 44%; defensa nacional, con 42%; e inmigración, con 40%.
En contraste, las peores notas se concentran en comunicaciones, con 62% de desaprobación; educación, con 57%; medioambiente, con 56%; y tanto economía como delincuencia, con 54%.
El malestar económico se instala en la mirada sobre Chile
A ese cuadro se suma una percepción país poco alentadora. El gráfico muestra que 55% cree que Chile va por un mal camino, mientras 36% opina que avanza por un buen rumbo.
Asimismo, un 52% dice sentirse pesimista o muy pesimista respecto del futuro del país, frente a 44% que se declara optimista o muy optimista.
La señal más dura aparece en la percepción económica. Un 80% sostiene que la economía chilena está estancada o retrocediendo, y apenas 18% cree que está progresando.
Con ese telón de fondo, la economía no solo sube como prioridad política, sino que además se transforma en el principal termómetro del ánimo social.