Polémica en Valparaíso: borran anuncios del nuevo seremi de Seguridad tras conocerse sumario previo
El coronel en retiro Hernán Silva Llagostera atravesó un sumario administrativo por presunta falsificación de firmas. Sin embargo, el ahora seremi negó haber tenido participación en esos hechos.
Una nueva controversia se instaló en la Región de Valparaíso luego de que la Delegación Presidencial eliminara de sus redes sociales las publicaciones que anunciaban la llegada del coronel en retiro Hernán Silva Llagostera como seremi de Seguridad.
El movimiento encendió alertas en el oficialismo y en el plano regional, sobre todo porque hasta ahora no se ha entregado una explicación pública sobre el retiro de esos contenidos.
La situación ocurre en medio de cuestionamientos por un antiguo sumario administrativo de 2012 vinculado a una presunta falsificación de firmas en documentos oficiales.
Sin embargo, el ahora seremi niega haber tenido participación en esos hechos. Incluso el delegado regional, Manuel Millones, declaró hace unos días no conocer ni tener mayores antecedentes sobre este sumario.
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Ausencia en comité regional aumenta la incertidumbre
La polémica escaló durante esta jornada luego de que medios locales reportaran que Hernán Silva Llagostera no habría asistido a un comité regional convocado por el delegado presidencial Manuel Millones, una instancia considerada clave para la coordinación de autoridades del Ejecutivo en la zona.
Su ausencia no pasó inadvertida, ya que se trata de un cargo recientemente anunciado en un área especialmente sensible como la seguridad pública.
Al encuentro sí concurrieron diversas autoridades sectoriales, lo que reforzó el peso político e institucional de la cita. En ese contexto, la combinación entre publicaciones borradas y la inasistencia del nuevo seremi alimentó rumores sobre una eventual salida anticipada o, al menos, sobre una revisión interna de su nombramiento.
Por ahora, el caso abre un flanco incómodo para el Ejecutivo en Valparaíso. La seguridad es una de las áreas de mayor presión ciudadana y cualquier señal de descoordinación o incertidumbre institucional amplifica el costo político. Más aún cuando persisten dudas sobre si la eliminación de los anuncios respondió a un error administrativo, a una decisión política o a un cambio de última hora en la designación.