El adiós de un refugio en Barrio Italia: reconocido bar de Santiago anuncia su cierre y conmueve a la comunidad
El local se convirtió en un importante punto de encuentro y ofrecía mucho más que un espacio para ir a tomarse algo.
La esquina que desafió la norma en uno de los sectores más concurridos de Santiago se prepara para su última función. Tras consolidarse como un bastión de visibilidad para la comunidad lesbofeminista y queer, un emblemático bar anunció su cierre.
Se trata nada más y nada menos que de Chueca, que se convirtió en mucho más que un simple espacio para ir a tomarse algo. Aquel punto de encuentro donde se vivieron un sinfín de actividades y momento único anunció su despedida.
El local bajará sus cortinas por última vez el próximo sábado 13 de junio de este 2026, poniendo fin a una historia que comenzó como una propuesta innovadora y pensando en crear un lugar seguro para la diversión.
La noticia marca el cierre de un ciclo que comenzó en 2019, cuando la publicista Macarena Cortés decidió materializar un anhelo de infancia: un bar con identidad propia.
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Inspirada en el espíritu del barrio madrileño homónimo y en la idea de “no seguir el camino establecido”, la fundadora le dio vida a un rincón que rápidamente trascendió la coctelería para transformarse en un centro cultural y político.
Históricamente, los lugares de encuentro para mujeres lesbianas en la capital solían estar relegados a sitios cerrados o de bajo perfil. No obstante, este proyecto apostó por todo lo contrario: una ubicación privilegiada con vista a la calle.
“Durante mucho tiempo existió la idea de que, si eras lesbiana, tenías que estar en un lugar oculto”, reflexionó la fundadora en conversación con The Clinic.
Pero fue precisamente eso lo que la motivó a tomar la decisión de hacer algo diferente: “A mí me encantaba eso: estar en una esquina donde pasa gente, estar en la terraza con tu polola, darle un beso y que la gente lo vea”.
Un sitio seguro
El éxito del bar no solo radicó en su oferta gastronómica, sino en la implementación de medidas pioneras de resguardo. Fue uno de los primeros recintos en Chile en aplicar protocolos contra el acoso importados de Europa.
Esta política de “puertas abiertas” permitió que muchas mujeres, incluso fuera de la comunidad LGBTQ+, lo eligieran como su lugar predilecto para salir de noche.
“Muchas mujeres me decían: ‘Voy a ir a Chueca porque puedo ir al baño tranquila, sin preocuparme de que alguien te eche algo en el vaso o de que te estén mirando’”, recuerda Macarena sobre el ambiente de confianza que se respiraba en el local.
Pese a tener un público fiel, el cierre responde a una mezcla de decisiones personales y desafíos propios de la industria independiente.
Mantener un espacio de este tipo durante siete años es una anomalía positiva en el rubro nocturno, especialmente considerando los hábitos de consumo de su audiencia principal.
Sin embargo, Cortés no ve este final con amargura. Al contrario, asegura que el propósito por el cual fue creado se alcanzó con éxito. “Lo veo como algo muy positivo, porque siento que su labor se cumplió con creces”.
La “Última Temporada”
A través de las redes sociales se oficializó el pronto cierre de Chueca Bar: “Queremos despedirnos con mucho cariño y agradecimiento”.
“Ahora comienza nuestra Última Temporada, y nos encantaría encontrarnos todas las veces que sea posible antes de bajar las persianas”, añade la publicación.
Además, hacen un llamado a mantenerse atentos a los próximos anuncios porque “se vienen muchas sorpresas” antes de esa última noche.
Bajo el concepto de “Última Temporada”, se realizarán talleres, se lanzará una edición limitada de productos conmemorativos y se rescatarán los cócteles más icónicos de su historia.
El adiós definitivo, el próximo 13 de junio, pondrá fin a una etapa significativa para la bohemia diversa de Santiago, pero dejando una invitación abierta a que la comunidad siga habitando y defendiendo sus propios espacios.