• 07 MAR 2026

EN VIVO

La paradoja del voto femenino: dueñas de las urnas, pero lejos de los puestos de poder

Un estudio del Servel muestra que a pesar de representar el 51,2% del electorado, la representación femenina retrocede en la militancia y se congela en las presidencias de los partidos políticos.

19 Noviembre 2017 / VALPARAISO Dos mujeres esperan arriba de unas urnas de presidente y Senadores ,durante las elecciones presidenciales, parlamentarias , consejero regionales 2017 FOTO: PABLO OVALLE ISASMENDI/AGENCIAUNO

Las mujeres se han consolidado como el motor principal de la democracia chilena en las urnas, aunque su ascenso a los puestos de máxima autoridad sigue encontrando barreras críticas. Según el último informe del Servicio Electoral (Servel), titulado “Participación y representación de las mujeres en política”, la población femenina no solo es mayoría en el registro de votantes, sino que también presenta niveles de asistencia a los locales de votación consistentemente superiores a los de los hombres desde 1989.

Al cierre de 2025, el padrón electoral femenino alcanzó las 8.083.768 inscritas, lo que equivale al 51,2% del universo total de personas facultadas para sufragar. Esta cifra marca un hito de crecimiento demográfico-electoral, considerando que hace tres décadas las mujeres inscritas apenas rozaban los 3,9 millones. El salto más robusto ocurrió tras la reforma de 2012, cuando la inscripción automática elevó el padrón femenino de 4,3 a 6,8 millones en solo tres años.

De acuerdo al estudio del Servel, esta superioridad numérica se traduce en un compromiso cívico más activo. En el plebiscito constitucional de 2022, por ejemplo, el 87,4% de las mujeres acudió a votar bajo el régimen de obligatoriedad, superando el 84,2% registrado por los varones. Históricamente, el compromiso femenino alcanzó su techo en 1989 con una participación del 95,8%, mientras que el punto de mayor desafección se vivió en las municipales de 2016, coincidiendo con el periodo de voto voluntario.

Revisa también:

El retroceso en la militancia y el mando partidario

Sin embargo, el informe advierte sobre una tendencia preocupante: el interés por la vida orgánica dentro de los partidos políticos está disminuyendo. Mientras que en 2017 las mujeres representaban el 50,6% de los afiliados a colectividades, para enero de 2026 esa cifra descendió al 46,6%, quedando por debajo de la militancia masculina. Este fenómeno es más agudo en regiones como Los Lagos y Los Ríos, donde la proporción de mujeres militantes no supera el 44,3%.

Esta baja en la base partidaria se refleja directamente en quiénes toman las decisiones. A febrero de 2026, los datos son lapidarios: solo 5 de los 21 partidos legalmente constituidos en Chile cuentan con una mujer en la presidencia. Aunque hubo un peak de representación en 2022 (con 8 presidentas de 28 colectividades), la fluctuación histórica se ha mantenido en un rango limitado entre el 15% y el 28,6% en la última década.

Avances legislativos y la deuda territorial

En cuanto a las candidaturas, la Ley de Cuotas (Ley 20.840) ha sido un motor de cambio innegable. Antes de su vigencia, las mujeres representaban menos del 20% de las cartas parlamentarias; hoy, superan el 40%. En la Cámara de Diputadas y Diputados, la evolución ha sido drástica, pasando de un marginal 7,9% de candidatas en 1989 a más del 44% en el proceso electoral de 2025.

No obstante, el Servel subraya que “competir no siempre es ganar”. Si bien la presencia femenina en el Congreso pasó del 5,7% en la transición democrática al 34,8% actual, el poder a nivel local y regional sigue siendo esquivo. En las elecciones de 2024, apenas el 16,5% de las alcaldías quedaron en manos femeninas y, de manera más drástica, ninguna mujer logró ser electa como gobernadora regional en todo el país.

Contenido patrocinado

X
Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarte publicidad personalizada a través del análisis de tu navegación, conforme a nuestra política de cookies