Ante última fuga de reos: Gendarmería remueve a director regional metropolitano
Además, se desvinculó a las “tres primeras jerarquías” de la exPenitenciaria.
Agencia Uno - Referencial
Un nuevo y grave episodio de seguridad al interior del sistema penitenciario encendió las alarmas en el Ministerio de Justicia. Tras la reciente fuga de dos reos desde la ex Penitenciaría de Santiago, quienes escaparon vestidos como funcionarios, Gendarmería de Chile anunció una serie de medidas inmediatas, entre ellas la remoción del director regional metropolitano y la desvinculación de las principales jefaturas del recinto.
La información fue confirmada durante un punto de prensa encabezado por el subsecretario de Justicia, Ernesto Muñoz, quien calificó el hecho como de máxima gravedad. En ese contexto, detalló que la primera instrucción fue intervenir directamente el penal.
“Desde hoy día en la mañana los grupos especiales están presentes en la exPenitenciaría y van a seguir ahí hasta que tengamos claridad completa de que los protocolos operativos se están cumpliendo”, afirmó la autoridad.
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Muñoz explicó que el objetivo central de la intervención es “interrumpir el flujo interno que, de alguna manera, ayer y hoy día en la mañana se demostró no estaba siendo adecuadamente seguido”, reconociendo fallas estructurales en los controles internos del recinto penitenciario.
Remociones y una fuga calificada como “sin precedentes”
Por su parte, el director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez, confirmó las sanciones administrativas adoptadas tras el escape. “Se procederá a la remoción del Director Regional Metropolitano, y la desvinculación el día de hoy de las tres primeras jerarquías de CDP Santiago Sur (ex Penitenciaría)”, señaló, aludiendo directamente al alcaide del recinto y a los jefes operativo y de régimen.
El funcionario removido corresponde al coronel Héctor Labrín, quien estaba a cargo de la conducción administrativa, técnica y operativa de Gendarmería en la Región Metropolitana. Según Pérez, la decisión responde a la magnitud de lo ocurrido, que fue calificado como una “situación escandalosa”.
La máxima autoridad de Gendarmería fue enfática al dimensionar el hecho. “Es una fuga sin precedentes a lo menos en los últimos treinta años que llevamos de carrera”, aseguró. Además, entregó detalles de la dinámica del escape, indicando que la planificación se habría gestado “desde la galería 7”, donde los internos permanecieron “alrededor de tres horas en una zona interna, para luego sucesivamente traspasar los controles hasta alcanzar la vía pública”.
El caso abrió un nuevo flanco de cuestionamientos sobre la seguridad penitenciaria y la efectividad de los protocolos vigentes, en un contexto donde las fugas y fallas operativas han vuelto a tensionar al sistema.