Habilitan espacios seguros para contener a niños afectados por los incendios en Ñuble y Biobío
Estos espacios funcionan como lugares seguros donde los niños pueden jugar, expresarse y procesar lo vivido, acompañados por profesionales y voluntarios capacitados.

La emergencia por los incendios forestales en Ñuble y Biobío no solo ha dejado viviendas destruidas y comunidades desplazadas, sino también a miles de niños, niñas y adolescentes expuestos a un fuerte impacto emocional. En medio del avance del fuego y la incertidumbre, la niñez se ha transformado en uno de los grupos más vulnerables de esta catástrofe que golpea a la zona centro-sur del país.
Frente a este escenario, World Vision Chile activó una respuesta humanitaria enfocada en la protección infantil, habilitando Espacios Amigables para la Niñez en comunas afectadas como Penco, y anunciando nuevas instalaciones en Tomé, Punta de Parra y Lirquén.
La iniciativa busca entregar contención emocional, protección y una sensación de normalidad a menores que han visto alterada por completo su rutina diaria.
Estos espacios funcionan como lugares seguros donde los niños pueden jugar, expresarse y procesar lo vivido, acompañados por profesionales y voluntarios capacitados en primeros auxilios psicológicos y salvaguarda infantil.
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La organización advierte que, en contextos de emergencia, la exposición a situaciones traumáticas puede dejar secuelas profundas si no existe una intervención oportuna.
“En una emergencia, la niñez queda especialmente expuesta. Nuestro foco es asegurar espacios protegidos, con adultos capacitados, donde puedan sentirse acompañados y contenidos”, explicó Vanessa Carrillo, encargada de Asuntos Humanitarios y de Emergencia de World Vision Chile, subrayando la urgencia de evitar nuevas vulneraciones.
Actualmente, los Espacios Amigables están operativos en albergues de la Escuela Italia, el Liceo Pencopolitano y la Escuela Isla de Pascua, en Penco. Sin embargo, muchas familias permanecen fuera de los albergues, resguardando lo poco que quedó de sus hogares, lo que ha obligado a ampliar la estrategia hacia espacios comunitarios.
En ese contexto, se están coordinando actividades lúdicas, recreativas y kinestésicas en centros comunitarios, con el objetivo de llegar a más niños y adolescentes afectados por los incendios, incluso fuera de los refugios formales. La iniciativa busca reconstruir redes de apoyo en medio del trauma colectivo que atraviesan estas localidades.
Paralelamente, World Vision trabaja junto a la Subsecretaría de la Niñez y otras instituciones para capacitar a voluntarios que llegan a las zonas afectadas, asegurando que quienes interactúan con menores cuenten con formación adecuada y certificaciones vigentes.
Mientras el combate al fuego continúa, la atención se traslada también a las heridas invisibles que deja la catástrofe. La protección de la infancia, advierten expertos, será clave para evitar que el impacto de los incendios se extienda mucho más allá de la emergencia inmediata.
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