Caso Liam Conejo: el drama de los niños migrantes detenidos en Estados Unidos
Mientras el Gobierno defiende el operativo, organizaciones de derechos humanos denuncian condiciones “deplorables” y violaciones al Acuerdo Flores en el centro de Dilley.
Photograph: Cortesía de Columbia Heights Public Schools
Este martes se cumple una semana desde que Liam Conejo Ramos, un niño ecuatoriano de cinco años, se convirtió en el rostro más visible de la renovada ofensiva migratoria en Estados Unidos. El menor fue capturado por agentes del ICE el pasado 20 de enero en Columbia Heights, Minneapolis, mientras regresaba de la escuela de preescolar junto a su padre, Adrián Conejo Arias.
Según denuncias del distrito escolar local, los oficiales habrían intentado utilizar al niño como “carnada” para que llamara a la puerta de su hogar y así facilitar la detención de otros familiares dentro de la vivienda.
Revisa también:
Actualmente, ambos se encuentran recluidos en el Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, en la ciudad de Dilley. Este recinto, reabierto en marzo de 2025 bajo la actual administración republicana, ha sido blanco de graves denuncias por parte de abogados y defensores de derechos humanos. El abogado Eric Lee describió el lugar como “horrible”, señalando que el agua potable es “pútrida” y que se han encontrado insectos y escombros en la comida.
Cifras y políticas en el centro de la polémica:
- Aumento de detenciones internas: Según el Deportation Data Project, entre enero y octubre de 2025, el ICE ingresó a 3.800 menores a detención migratoria junto a sus padres.
- Cambio de estrategia: A diferencia de años anteriores, donde las detenciones se concentraban en la frontera, más de 2.600 de estos niños fueron arrestados dentro del país.
- Incumplimiento del Acuerdo Flores: Aunque este pacto judicial de 1997 exige la liberación de menores en un máximo de 20 días, informes oficiales admiten que cientos de niños han pasado más de cinco meses en custodia debido a retrasos burocráticos y logísticos.
El Departamento de Seguridad Nacional ha defendido el operativo, asegurando que el objetivo era el padre del menor y que los agentes “cuidaron” al niño tras el arresto. No obstante, la defensa legal de la familia, encabezada por Marc Prokosch, sostiene que los Conejo no son indocumentados, ya que ingresaron al país en 2024 gestionando una cita de asilo legal a través de la aplicación CBP One.
Desde Quito, Ecuador, la familia de Liam rechaza tajantemente la versión oficial. Lucila Arias, abuela del menor, desmintió que su hijo intentara huir durante la detención, mientras que los abuelos paternos aclararon que la migración se debió estrictamente a razones económicas y que Adrián no posee antecedentes penales. La madre de Liam, quien se encuentra embarazada, debió ser hospitalizada tras sufrir problemas de salud derivados del estrés por la detención de su esposo e hijo.