Trump vuelve a usar aranceles como amenaza: esta vez apunta a quienes no apoyen sus planes para Groenlandia
El mandatario calificó la isla como un activo de “seguridad nacional” y advirtió con aplicar medidas comerciales similares a las impuestas a Europa el año pasado.
Trump vuelve a usar aranceles como amenaza: esta vez apunta a quienes no apoyen sus planes para Groenlandia / PAUL J. RICHARDS
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó este viernes su ofensiva diplomática y comercial para concretar la adquisición de Groenlandia. Durante una mesa redonda en la Casa Blanca, el mandatario republicano afirmó que está dispuesto a imponer aranceles a aquellas naciones que obstaculicen sus planes de integrar el territorio danés bajo soberanía estadounidense, justificando la medida como un imperativo de seguridad nacional.
La amenaza de Trump evoca tácticas de presión previas, comparando este posible castigo comercial con los aranceles farmacéuticos que el año pasado utilizó contra Francia y Alemania. Según el jefe de Estado, la isla es un enclave estratégico fundamental debido a sus vastas reservas minerales y a la necesidad de protegerla frente al avance de rivales como Rusia y China en la región ártica.
Tensión militar y diplomática
La postura de Washington ha generado una reacción en cadena en Europa. Varias naciones han manifestado su apoyo explícito a Dinamarca, llegando incluso a enviar tropas al territorio autónomo para reforzar su soberanía ante las menciones de Trump sobre el posible uso de medios militares. En paralelo, una delegación bipartidista del Congreso de EE. UU. viajó este viernes a Copenhague para desmarcarse de la Casa Blanca y expresar su respaldo a las autoridades danesas.
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Pese a que los ministros de Asuntos Exteriores de Dinamarca y Groenlandia visitaron Washington el pasado miércoles para intentar distender la crisis, las conversaciones terminaron en un “desacuerdo fundamental”. Los representantes europeos fueron enfáticos en rechazar la venta del territorio, posición que ha sido ignorada por la administración Trump, que insiste en que las autoridades locales no garantizan la seguridad del área.
Mesa de trabajo en un escenario incierto
A pesar del choque de posturas, la Casa Blanca informó el jueves sobre la creación de un grupo de trabajo trilateral entre Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia. Este organismo tiene como objetivo mantener canales de comunicación abiertos con reuniones programadas cada dos o tres semanas para discutir la situación.
No obstante, el clima de entendimiento parece lejano mientras persista la amenaza de sanciones económicas. La insistencia de Trump en tratar la adquisición de un territorio aliado de la OTAN como una transacción comercial sujeta a aranceles ha encendido las alarmas en el bloque transatlántico, dejando el futuro de la isla en el centro de una de las mayores crisis diplomáticas de 2026.