Experta advierte por “retroceso vacacional”: consejos para aprovechar el verano para aprender jugando
El “aburrimiento creativo” y el juego activo surgen como las mejores herramientas para combatir el retroceso educativo frente al consumo pasivo de pantallas.
Experta advierte por “retroceso vacacional”: consejos para aprovechar el verano para aprender jugando / Olga Pankova
Con la llegada del verano, las familias chilenas se enfrentan a un fenómeno poco visible pero de alto impacto pedagógico: el “retroceso vacacional”. Según advierten expertos en educación, la desconexión total de las actividades escolares puede provocar que los estudiantes pierdan hasta dos meses de habilidades adquiridas, afectando principalmente la lectoescritura y la motricidad fina en los más pequeños.
“Los estudios internacionales muestran que los niños pueden retroceder hasta dos meses en habilidades de lectura durante las vacaciones de verano. En Chile, aunque nuestras vacaciones son más cortas, el efecto existe y se nota principalmente en lectoescritura y motricidad fina”, advirtió María Paz Rivera, directora de Estudios de Educación Parvularia del Colegio American British School..
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Cómo aprovechar el verano para aprender jugando
Las vacaciones ofrecen oportunidades únicas para estimular a los niños de manera natural y entretenida. Entre las estrategias recomendadas por los expertos se incluyen:
Uso equilibrado de pantallas: Aplicaciones educativas, documentales o videojuegos que requieran estrategia pueden complementar el aprendizaje. Es importante establecer horarios claros, crear zonas libres de pantallas y ofrecer alternativas atractivas que involucren a toda la familia. Los adultos deben dar ejemplo regulando su propio tiempo frente a dispositivos.
- Lectura y escritura recreativa: Mantener un hábito diario de lectura con libros, cómics, revistas o carteles en el entorno fortalece la lectoescritura. Dibujar o escribir pequeñas palabras también ayuda a conservar la motricidad fina.
- Matemáticas aplicadas: Contar objetos, comparar tamaños o resolver desafíos cotidianos permite practicar conceptos de forma divertida y práctica.
- Juego activo y exploración: Actividades al aire libre, como caminatas, deportes recreativos, juegos tradicionales o proyectos creativos como huertos caseros, fomentan la creatividad, coordinación y habilidades sociales, mientras fortalecen el vínculo familiar.
- Uso equilibrado de pantallas: Aplicaciones educativas, documentales o videojuegos que requieran estrategia pueden complementar el aprendizaje. Es importante establecer horarios claros, crear zonas libres de pantallas y ofrecer alternativas atractivas que involucren a toda la familia. Los adultos deben dar ejemplo regulando su propio tiempo frente a dispositivos.
Un verano para aprender y disfrutar
Más que un período de descanso, el verano puede convertirse en una oportunidad para fortalecer habilidades, estimular la creatividad y promover la conexión familiar. Con actividades variadas, juego activo, lectura recreativa y un uso consciente de la tecnología, los niños pueden mantener su ritmo de aprendizaje, divertirse y crear recuerdos significativos en familia, lejos del consumo pasivo de pantallas.