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EE. UU. “Fui amarrado a una silla por la novia de mi papá”: niño de 5 años era dejado sin comida y obligado a comer sus heces

Desnutrido, lleno de moretones y con un miedo visible, el niño fue trasladado de urgencia a un hospital.

Cuidemos La Infancia - maltrato y abuso infantil

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A simple vista, la vivienda no llamaba la atención. Fachada modesta, vecindario tranquilo y vecinos que jamás imaginaron que detrás de esas paredes se ocultaba un escenario de horror. Allí, un niño de apenas cinco años vivía bajo condiciones que las autoridades describieron como “inhumanas”, hasta que un familiar logró sacarlo y encendió la alarma.

El pequeño llegó a casa de su abuelo paterno en abril, demacrado, cubierto de moretones y con signos claros de desnutrición. “Estaba sucio, hambriento y sin fuerzas”, describieron los fiscales del condado de Westmoreland en un comunicado. Al recibirlo, el hombre no dudó en llevarlo de inmediato a un hospital, donde el diagnóstico fue contundente: severa desnutrición, lesiones en las piernas, glúteos y torso, y la necesidad urgente de hospitalización en una unidad pediátrica.

Las entrevistas forenses revelaron un relato estremecedor. El niño aseguró que su propio padre, Charles Smitley, de 29 años, y la pareja de este, Colleen Cassidy, de 35, lo mantenían atado a una silla con cinta adhesiva, lo golpeaban con una paleta y, en castigos extremos, lo obligaban a comer sus propias heces. También contó que pasaba noches enteras durmiendo en el suelo de un baño en el sótano, sin manta ni almohada. “Fui amarrado a una silla por la novia de mi papá”, declaró ante los investigadores.

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Otro menor, hijo de Cassidy y residente de la misma casa, confirmó buena parte de los abusos. Relató haber visto al pequeño encerrado en un armario con las manos atadas. Aunque él no denunció haber sido maltratado, sus palabras respaldaron el testimonio de la víctima más pequeña.

El caso ha conmocionado a la comunidad. La vecina Katherine Secleter aseguró que nunca sospechó que hubiera niños viviendo allí. “Mi corazón celebra que la gente mala está fuera de las calles, pero me duele por esos niños”, dijo a CBS News.

Smitley y Cassidy fueron arrestados el 4 de agosto y enfrentan cargos por poner en peligro el bienestar de menores, restricción ilegal y agresión simple. Ambos permanecen en la cárcel del condado de Westmoreland, con fianzas fijadas en 250.000 y 100.000 dólares, respectivamente. La audiencia preliminar quedó programada para el 22 de agosto.

Mientras la investigación continúa, las autoridades confirmaron que los dos menores están bajo resguardo y “en buenas condiciones”. En Monessen, sin embargo, la sensación es de incredulidad y rabia: en una calle donde la rutina parecía inalterable, se escondía un infierno que solo salió a la luz cuando fue demasiado evidente para seguir ignorándolo.

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