Decepción entre fanáticos de las conspiraciones: John F. Kennedy Jr. no resucitó como se esperaba
Fanáticos de QAnon, una teoría ligada al partido republicano estadounidense, planteaban la hipótesis que el hijo del expresidente estadounidense anunciaría su apoyo a Donald Trump.
Reunión de QAnon en Dallas, Texas
Fue el martes pasado que los fanáticos de QAnon —uno de los movimientos conspirativos vinculados al sector republicano de la política de Estados Unidos— sufrió una decepción de proporciones: cientos de adherentes se congregaron en el Dealey Plaza, en el corazón de Dallas, Texas, para asistir a la resurrección de John F. Kennedy Jr, sin embargo, nada de eso ocurrió.
Pero, ¿por qué se esperaba semejante acontecimiento?
QAnon es una teoría, presumiblemente surgida en la plataforma 4chan en 2017, que plantea que el expresidente de Estados Unidos Donald Trump se enfrenta en una guerra secreta a una red de pedófilos y satánicos que forman parte de la elite del país norteamericano, con alcances en medios de comunicación, empresas y el mismo gobierno. En esa línea, la aparición de John F. Kennedy Jr. iba a ser para anunciar, primero, que su muerte fue un montaje, y segundo, que sería el vicepresidente de Trump en un nuevo intento por alcanzar la presidencia.
«JFK jr.» murió en 1999, junto a su esposa Carolyn Bessette y su hermana Lauren, cuando el avión en el que volaban por el océano Atlántico se estrelló en la costa de Massachusetts, Estados Unidos. Su padre, con quien compartía nombre, fue asesinado en 1963.
Según los mensajes intercambiados en las marginales redes que usan los seguidores de QAnon, JFK jr. anunciaría que Trump se convertiría en «rey de reyes». Pero a las 13:00 nada ocurrió y la lluvia fue lentamente diluyendo a los asistentes al mitín.
El senador demócrata de Connecticut, Chris Murphy, lamentó en su cuenta en Twitter el hecho: «la gran multitud reunida para la reaparición de JFK jr. después de su simulacro de muerte no es algo gracioso. Es una señal extremadamente preocupante de cómo el debate político se ha distanciado por completo de la verdad», escribió el político.
El FBI catalogó al grupo como «potencialmente peligroso». Lo anterior se cruza con la participación de muchos de estos «fieles» en el ataque al capitolio en enero pasado.