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Investigador de desastres naturales por gestión tras erupción submarina en Tonga: “Onemi funcionó excelente, pero hay gente que no quiere creer”

Al académico e investigador Felipe Aguilera, del Centro Nacional de Investigación para la Gestión Integrada de Desastres Naturales (Cegiden), conversó con ADN Hoy de la reacción del país frente a los últimos eventos.

Por Diego Bravo
Lunes 17 de Ene, 2022 - 09:09
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La erupción volcánica submarina cerca de la isla Tonga el sábado pasado no tuvo víctimas fatales en Chile, pero si en Perú, como consecuencia de la subida del mar. Con esa comparación, lo siguiente es hacer una evaluación sobre los sistemas de alerta del país y del comportamiento de las chilenas y chilenos. Felipe Aguilera, investigador del Centro Nacional de Investigación para la Gestión Integrada de Desastres Naturales (Cegiden) y académico de la Universidad Católica del Norte, abordó en ADN Hoy este tema.

“Fuimos una familia disfuncional: tuvimos algunos hijos que fueron muy bien portados, pero otros fueron bastante desobedientes”, graficó Aguilera en relación a la reacción de los connacionales en el borde costero del país. Y añadió: “una buena parte de la población reaccionó muy bien al evento y eso tiene que ver con los medios de comunicación. Rápidamente se supo de la erupción y los efectos. Se transmitió que podía haber un tsunami, pero otra parte de la población supo de esto y luego planteó sus dudas y es lo que pasó con las vacunas. Onemi funcionó muy bien, el fin de semana funcionó excelente, pero hay gente que no quiere creer o desconoce lo que pudiera ocurrir”.

En línea con lo anterior, lo que falta por parte de la población, a juicio de Aguilera, es “confianza en las instituciones”, lo que podría resolverse en la formación escolar.

“Necesitamos que la educación escolar incluya la gestión del riesgo de desastre. Esto implica geología, geografía, que las niñas y niños aprendan dónde estamos localizados, los eventos naturales que pudieran tener un impacto profundo en nuestras vidas, y de la resiliencia: cómo recuperarnos de eventos de alto impacto y cómo hacer que tengan un menor impacto en nuestras vidas”, precisó Aguilera, antes de poner un ejemplo próximo: “lo que quedó demostrado en 2010 es que parece que disminuyó la percepción de riesgo de estos eventos”.

Este escenario debiese motivarnos a dos posibilidades concretas relativas a los desastres naturales: “uno, terremotos de grandes magnitudes, desde 8° hacia arriba; y también a los eventos volcánicos como lo que acaba de ocurrir”.

Esta situación es muy nueva (la de una erupción volcánica submarina), al menos que tengamos consciencia de ella. Tenemos que agregarla a nuestra lista de eventuales eventos que pudiésemos tener en Chile. Los tsunamis, pese a ser de grados menores, siguen siendo un riesgo. Tenemos que empezar a considerar que la percepción del riesgo de un evento a gran distancia como el que ocurrió el fin de semana”, explicó finalmente Aguilera.

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