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A los 93 años murió Ángela Jeria, mamá de Michelle Bachelet

Según los antecedentes, el deceso no se produjo por Covid-19. Tuvo una destacada vida pública, ligada a los Derechos Humanos y como respaldo fundamental en la trayectoria de su hija.

Agencia Uno
Por Francisco Espinoza
Jueves 02 de Jul, 2020 - 12:19
Actualizada el Jueves 02 de Jul, 2020 - 16:44

Ángela Jeria Gómez, madre de la ex Presidenta Michelle Bachelet, falleció este jueves a los 93 años, mientras se encontraba internada en el Hospital de la Fuerza Aérea de Chile (FACh).

Si bien fue hospitalizada de urgencia la tarde del miércoles “con diagnóstico reservado”, según indicaron desde el recinto en un comunicado, su deceso no estuvo relacionado con un contagio de Covid-19.

Dado su delicado estado de salud y pese a todas las atenciones y cuidados brindados por personal médico, en horas de esta mañana se produjo su deceso, situación que fue informada en forma directa a sus familiares quienes la acompañaron en todo momento”, informó el Hospital de la FACh.

Tras conocerse su fallecimiento, hubo reacciones inmediatas en el mundo de la política, la academia y los Derechos Humanos, no sólo por ser la madre de una ex Presidenta de Chile, sino también por hitos de su vida pública.

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Cuando sentimos el bombardeo a La Moneda, todos los alumnos de arqueología nos reunimos en el Departamento de Historia, cantamos la canción nacional, nos abrazamos y lloramos“, fue parte del testimonio que Ángela Jeria entregó en una extensa entrevista concedida a la Radio Usach, en marzo de 2017.

Durante 20 años trabajó en la Universidad de Chile como directora de Presupuesto y Finanzas y en medio de sus labores estudió arqueología en dicha casa de estudios. La cita antes mencionada corresponde al recuerdo del 11 de septiembre de 1973, tras el golpe militar. La carrera fue cerrada y los estudios de Jeria fueron interrumpidos.

En 1945 contrajo matrimonio con Alberto Bachelet y un año después nace Alberto, el primogénito. En 1951 dio a luz a Verónica Michelle. Dos décadas más tarde, la familia sufrió un quiebre un año después de iniciada la dictadura de Augusto Pinochet, ya que Bachelet —general de Brigada Aérea de la FACh— fue detenido y torturado por sus propios camaradas. Producto de aquellos apremios ilegítimos falleció de un infarto.

Más tarde, en 1975, Ángela Jeria y Michelle Bachelet fueron detenidas y llevadas a dos centros de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). El primero fue Villa Grimaldi, en el que fueron torturadas, y más tarde las trasladaron a Cuatro Álamos.

Tras ser liberadas y expulsadas del país, partieron a Australia, país en el que vivía Alberto hijo, y después a la República Democrática Alemana —Alemania Oriental—, país en el que Michelle realizó sus estudios de medicina. En el exilio, Jeria realizó diversos testimonios para dar cuenta de las violaciones a los Derechos Humanos que se cometían en Chile.

Regresó a Chile en 1979 y en la década de los 90, retomó sus estudios de arqueología, así como integró organizaciones de Derechos Humanos. Acompañó a su hija en las dos candidaturas presidenciales y, en ambas administraciones, realizó labores vinculadas al cargo de primera dama.

Una de sus declaraciones más recordadas fue en 2017, cuando el juez Mario Carroza dictaminó la liberación del coronel (r) Edgar Ceballos, condenado por torturas con causa de muerte del general Alberto Bachelet.

Las personas que no están en condiciones buenas de salud, que en realidad ya no saben si quiera de qué es su vida. No tiene sentido que sigan presas“, sostuvo Jeria en ese entonces. “Yo pensé que todo lo que me pasó a mí fueron actos de deshumanidad, pero pienso que no tengo por qué tenerlos yo, eso es lo que sí rescaté siempre. No somos iguales”.

El perdón es cuando se lo piden y nadie me lo pidió a mí nunca, sino lo que yo creo de la vida y las personas, respeto a todas las personas“, concluyó.

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