Ministro Arrau acusa al INDH de “romantizar el vandalismo” por cuestionar proyecto sobre rayados y expresión artística
El ministro de Seguridad respondió a las observaciones del organismo sobre el registro nacional de actos vandálicos y defendió que quienes dañen bienes públicos o privados enfrenten sanciones.
AGENCIA UNO
Un nuevo enfrentamiento abrió el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, con el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), luego de que el organismo advirtiera que el proyecto que crea un registro nacional de actos vandálicos podría terminar “criminalizando la expresión artística”.
La respuesta del secretario de Estado llegó a través de redes sociales, donde cuestionó duramente la postura del instituto y acusó que vuelve a “romantizar el vandalismo”.
Martín Arrau, ministro de Seguridad Pública / Oscar Guerra
“El INDH vuelve a romantizar el vandalismo y a ignorar sus consecuencias. Llama ‘expresión artística’ a rayar sin permiso bienes públicos o privados. No. El arte no da derecho a intervenir lo ajeno y pasarles la cuenta a todos”, escribió el titular de Seguridad en su cuenta de X.
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El ministro añadió que “quien vandalice, que responda” y sostuvo que los derechos que deben resguardarse son los de los trabajadores, vecinos y contribuyentes afectados por este tipo de hechos, criticando que el organismo “transforme al responsable en víctima y a los afectados en una simple nota al pie”.
La controversia surgió tras la presentación realizada por el director del INDH, Yerko Ljubetic, ante la Comisión de Seguridad de la Cámara de Diputados y Diputadas donde entregó una minuta de 24 páginas con observaciones al proyecto.
En el documento, el instituto sostiene que la redacción de la iniciativa es tan amplia que podría alcanzar “formas de expresión artística, cultural y política” protegidas por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, por lo que recomienda modificar el articulado para evitar que se sancionen expresiones legítimas desarrolladas en el espacio público.
El proyecto contempla que quienes realicen rayados, dibujos o mensajes sin autorización en bienes públicos o privados puedan ser incorporados al registro de actos vandálicos. La postura del INDH fue rebatida por el arquitecto Yves Besançon, quien afirmó que la propuesta no busca perseguir el arte, sino sancionar el daño al patrimonio urbano, aunque planteó que las penas deben ser proporcionales.