Más de 4 millones de chilenos en la mira: El plan en el Congreso que promete “borrar” el Dicom pero no las deudas
Mientras el debate político se toma la discusión de la megarreforma tributaria, los especialistas recuerdan que las personas no necesitan esperar una nueva ley para buscar una salida legal a su asfixia financiera.
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La batalla legislativa contra el sobreendeudamiento regresa con fuerza al Congreso Nacional, impulsada por una realidad dramática: más de 4 millones de chilenos (el 25,2% de la población adulta) arrastran cuentas morosas, con un monto promedio que escala a los $2,51 millones.
En este escenario, los proyectos “Chao Dicom” y “Chao Histórico” avanzan en el Senado bajo la promesa de dar un respiro financiero a las familias. Sin embargo, los expertos encienden las alarmas ante lo que califican como una peligrosa confusión masiva.
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La iniciativa, rebautizada como el “Plan de Rescate para Familias Endeudadas” por la senadora Daniella Cicardini y el diputado Daniel Manouchehri, busca que el Senado ponga en tabla ambos proyectos, los cuales ya cuentan con la aprobación de la Cámara de Diputados. Pero, ¿cuál es su alcance real?
El mito del “borrón y cuenta nueva”
La distinción que ha quedado en el segundo plano de la discusión pública es crucial: salir de DICOM no significa que la deuda desaparezca. Los propios parlamentarios autores de las iniciativas han tenido que salir a aclarar que ninguno de los proyectos condona el dinero adeudado. Lo que se modifica es la forma en que se reporta comercialmente la información, no la obligación legal de pago.
“Estos proyectos no extinguen deudas ni detienen juicios: modifican el sistema de información comercial, es decir, quién figura en los registros de morosidad y por cuánto tiempo. Una persona demandada, embargada o con retenciones de la Tesorería no verá alterada su situación por salir de DICOM: la deuda sigue siendo exigible y el acreedor conserva sus acciones de cobro”, advierte de forma tajante Carla Lavín Benito, directora Jurídica de Segal Deudores.
En la práctica, la realidad del deudor se moverá en dos vías paralelas independientes:
| El Registro Comercial (DICOM) | El Proceso Judicial de Cobro |
|---|---|
| Lo que la ley busca modificar. Regula quién aparece en la lista de morosos y borra antecedentes de obligaciones exigibles hace más de 5 años (“Chao Histórico”). | Sigue su curso ante los tribunales con total independencia. El banco o acreedor puede seguir demandando, embargando bienes o reteniendo fondos. |
Las herramientas que los chilenos ya pueden usar hoy
Mientras el debate político se toma el mes de julio en paralelo a la discusión de la megarreforma tributaria, los especialistas recuerdan que las personas no necesitan esperar una nueva ley para buscar una salida legal a su asfixia financiera. Actualmente, el sistema chileno ya cuenta con tres herramientas vigentes:
- La prescripción: Permite eliminar del registro comercial aquellas deudas cuya acción legal de cobro por parte del acreedor ya venció por el paso del tiempo.
- La Ley de Insolvencia (Ley 20.720): Permite a las personas naturales renegociar gratuitamente sus deudas ante la Superintendencia de Insolvencia o, en casos de quiebra grave, liquidar bienes para extinguir definitivamente los saldos pendientes.
- La negociación directa: Acercarse a los bancos o instituciones financieras para pactar nuevas condiciones, rebajar intereses y frenar un proceso de embargo antes de que llegue a tribunales.
El destino de “Chao Dicom” y “Chao Histórico” quedará en manos de la sala del Senado durante las próximas semanas. Sin embargo, para los más de 4 millones de morosos en Chile (de los cuales un 73% lleva más de un año en esa condición) la educación financiera es clave: limpiar el historial comercial puede abrir las puertas al crédito, pero el fantasma de la demanda judicial seguirá ahí mientras no se resuelva el fondo de la deuda.