Los lefebvristas: ¿quiénes son y por qué este grupo ultraconservador vuelve a incomodar al Vaticano?
La Fraternidad Sacerdotal de San Pío X volvió a desafiar al papa León XIV al consagrar a cuatro obispos sin autorización, reabriendo una disputa con Roma que se arrastra desde el Concilio Vaticano II.

El Vaticano / Alexander Spatari
Una nueva ruptura sacude a la Iglesia católica luego de que la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X (FSSPX) consagrara a cuatro obispos sin contar con la autorización del papa León XIV, pese a las advertencias realizadas previamente por el Vaticano.
La ceremonia se desarrolló este miércoles 1 de julio en el seminario que el grupo mantiene en Écône, Suiza, donde fueron consagrados el sacerdote suizo Pascal Schreiber, el estadounidense Michael Goldade y los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier.
Revisa también:
Tras el acto, el Vaticano confirmó la excomunión automática de los obispos que encabezaron la ceremonia y de los cuatro nuevos prelados, al considerar que la consagración realizada sin mandato pontificio constituye un acto cismático y una grave ruptura de la comunión con Roma.
El llamado del papa León XIV
La ceremonia se realizó pese a que León XIV había enviado una carta al superior general de la fraternidad, Davide Pagliarani, para pedirle que suspendiera las consagraciones.
“Les ruego y les pido de todo corazón: vuelvan sobre sus pasos”, escribió el Pontífice, quien además advirtió que “desgarrar la túnica inconsútil de Cristo es un pecado de extrema gravedad”.
Pagliarani respondió que la intención de la agrupación no era separarse de Roma, sino preservar su visión tradicional de la Iglesia.
“Lejos de nosotros está la idea de separarnos de la Iglesia Romana; al contrario, deseamos servirla mediante medios extraordinarios”, sostuvo el sacerdote.
Una disputa que se arrastra desde el Concilio Vaticano II
La Fraternidad Sacerdotal de San Pío X fue fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre, uno de los principales opositores a las reformas aprobadas durante el Concilio Vaticano II, celebrado entre 1962 y 1965.
Entre otras transformaciones, el encuentro permitió que las misas fueran celebradas en los idiomas locales y no exclusivamente en latín, impulsó una mayor participación de los laicos y promovió el diálogo con otras religiones.
Los lefebvrianos rechazaron varias de estas medidas y continuaron celebrando la denominada misa tridentina, realizada en latín y, durante gran parte de la ceremonia, con el sacerdote de espaldas a los fieles.
El conflicto alcanzó uno de sus puntos más críticos en 1988, cuando Lefebvre consagró a cuatro obispos sin autorización del papa Juan Pablo II. El Vaticano calificó entonces la acción como un acto cismático y excomulgó a los involucrados.
Aunque durante los pontificados de Benedicto XVI y Francisco existieron intentos de acercamiento, las diferencias relacionadas con el Concilio Vaticano II y las reformas litúrgicas nunca fueron superadas completamente.
Actualmente, la fraternidad mantiene presencia en distintos países de Europa, América, Asia y Oceanía. Según sus propios antecedentes, cuenta con más de 700 sacerdotes, además de seminarios, escuelas, capillas y comunidades de fieles en decenas de países.
Sigue a ADN.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.





















