Sin ganancias y con millonarios costos: el error de cálculo que selló la fallida ofensiva militar de EE.UU. en Irán
El memorando firmado por Trump y Pezeshkian expone que la Casa Blanca debió levantar sanciones y desbloquear activos congelados a cambio de frenar la crisis. El régimen iraní no solo resistió la operación conjunta con Israel, sino que salió fortalecido económicamente.

GETTY IMAGES
La firma del Memorando de Entendimiento (MOU) entre los presidentes Donald Trump y Masoud Pezeshkian ha abierto una inevitable interrogante en los círculos internacionales: ¿Ganó algo Estados Unidos con la guerra frente a Irán? Al examinar los términos del acuerdo provisorio y el desarrollo del conflicto iniciado el pasado 28 de febrero, la respuesta de los analistas y los datos objetivos apuntan a que Washington no obtuvo ganancias tangibles y, por el contrario, sufrió una clara derrota estratégica.
A pesar de que el poderío de las fuerzas aéreas de Estados Unidos e Israel logró adjudicarse una serie de victorias tácticas en el frente de batalla, el objetivo principal de la administración Trump fracasó rotundamente.
La estrategia de la Casa Blanca se basaba en el supuesto erróneo de que un ataque conjunto provocaría la rendición incondicional o el colapso inmediato del régimen de Teherán. Sin embargo, las instituciones de la República Islámica resistieron la ofensiva y el gobierno iraní no solo sobrevivió, sino que salió políticamente fortalecido.

Protestas Irán / Yawar Nazir
El estrecho de Ormuz y el alto precio del retorno al “statu quo”
El nulo balance de ganancias para Estados Unidos queda en evidencia al revisar el único beneficio inmediato del alto el fuego: la reapertura del estrecho de Ormuz. La contraofensiva de Teherán de bloquear esta vía marítima, por donde transita una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas, estranguló la economía global y obligó a Trump a negociar.
Como apuntó críticamente el exsecretario de Estado de la administración anterior, Antony Blinken, el único “logro” de este pacto es reabrir un paso comercial que ya se encontraba abierto de manera regular antes de que la guerra comenzara. Para conseguir que los barcos vuelvan a transitar por dicha zona, Estados Unidos debió ceder ante una serie de exigencias que han enfurecido a los sectores más duros de Washington:
- Levantamiento de restricciones: EE.UU. tuvo que retirar su contrabloqueo a los puertos de Irán y suspender las sanciones económicas.
- Inyección de recursos: Al levantarse los castigos financieros, Irán podrá volver a percibir miles de millones de dólares mediante sus exportaciones de crudo.
- Liberación de fondos: Washington se comprometió a iniciar la devolución de otros miles de millones de dólares correspondientes a activos iraníes que permanecían congelados en el extranjero.
Todo este costo financiero y político representa, en la práctica, el precio que el gobierno estadounidense debió pagar simplemente para regresar al estado exacto en el que se encontraban las cosas el 27 de febrero, el día previo al inicio de las hostilidades.
Revisa también:

Un costoso error de cálculo internacional
Lejos de anotarse un triunfo, la incursión militar es catalogada internamente como el peor error de política exterior de Donald Trump en lo que va de su gestión. El conflicto dejó un saldo de miles de civiles muertos tanto en Irán como en el Líbano, debilitó los lazos diplomáticos y generó una severa amenaza de recesión económica mundial.
Asimismo, las concesiones norteamericana, como la petición del fin de la guerra en el Líbano incluida en el memorando, amenazan con provocar una profunda ruptura con su principal aliado en la región, Israel, cuyo gobierno rechaza el acuerdo al exigir total libertad de acción militar en territorio libanés.
El memorando abre ahora un complejo proceso de 60 días de negociaciones sobre el programa nuclear de Irán. No obstante, el punto de partida encuentra a un Estados Unidos debilitado estratégicamente, habiendo demostrado al mundo que el control de los cuellos de botella económicos por parte de Irán es un arma más barata y devastadora que cualquier despliegue bélico convencional.
Sigue a ADN.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.





















