Observatorio Nutricional advierte: consumo de energéticas a los 2 años y una alarmante normalización de la obesidad infantil
El estudio de la U. Finis Terrae y Nestlé junto a IPSOS, evidenció una brecha de 42 puntos frente a la realidad. Además, el 62% de las familias advierte que la inflación y los precios amenazan la dieta de los menores.

Observatorio Nutricional alerta
19:47
Compartir
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
El V Observatorio Nutricional Nestlé – U. Finis Terrae 2026, desarrollado en conjunto con Ipsos, arrojó preocupantes conclusiones sobre cómo las familias chilenas perciben y gestionan la alimentación de los menores. El estudio, aplicado a 600 cuidadores de niños y adolescentes de entre 2 y 15 años a nivel nacional, evidenció un escenario marcado por la normalización del sobrepeso, un alarmante consumo de estimulantes y el impacto directo de la crisis económica en la calidad de las dietas.
La peligrosa “normalización” del exceso de peso y su impacto mental
Uno de los hallazgos centrales de la medición es la enorme brecha de 42 puntos porcentuales entre la percepción de los padres y la realidad clínica. Mientras un 85% de los cuidadores considera que sus hijos tienen un peso “normal”, los datos oficiales de la JUNAEB señalan que apenas un 43% de los escolares se sitúa en ese rango, y un 51% presenta sobrepeso u obesidad.
Edson Bustos, académico e investigador de la Escuela de Nutrición de la Universidad Finis Terrae, explicó en Tu Nuevo ADN que las familias están invisibilizando el problema porque se han acostumbrado a ver a menores con exceso de peso en su entorno. “Parece que ya la normalidad se nos desfasó un poquito (...) se nos engordaron los ojos”, advirtió el profesional.
Esta situación conlleva un profundo desgaste psicológico que aumenta con la edad: un 24% de los cuidadores de adolescentes (13 a 15 años) afirma que el peso ha afectado la salud mental de sus hijos. Las niñas son las más vulnerables, enfrentando a menudo comparaciones desiguales, vergüenza por sus cuerpos o presiones estéticas.
Revisa también:

Inflación, pantallas y el consumo temprano de energéticas
El factor económico se ha transformado en una barrera crítica. Un 62% de los encuestados cree que la alimentación saludable de sus hijos se ve directamente amenazada si los precios continúan aumentando. Ante la falta de tiempo y recursos, el 24% de los cuidadores admite utilizar la comida como un método para premiar a sus hijos, reforzando un vínculo emocional con alimentos que no siempre son nutritivos.
Por otro lado, la investigación encendió las alertas médicas respecto al consumo de bebidas energéticas en la primera infancia. Según declaran los propios padres, un 3% de los niños de entre 2 y 5 años ya consume estos productos, cifra que se triplica (12%) en la adolescencia. Bustos señaló que existe un profundo desconocimiento sobre los riesgos cardiovasculares que implican, ya que cerca del 50% de los padres encuestados considera a estas bebidas como “algo saludable” debido a su asociación publicitaria con el deporte. Sumado a esto, el sondeo reveló que un 37% de los menores consume medicamentos, liderando las categorías de concentración y melatonina para inducir el sueño.
A este escenario se añade la constante exposición a los dispositivos electrónicos, promediando 3 horas diarias frente a las pantallas. El académico de la U. Finis Terrae alertó que comer usando el celular provoca que los niños se alimenten en un “modo automático”, ignorando las señales corporales de saciedad, lo que favorece la hiperfagia y el sobrepeso.
Políticas públicas en los colegios
Frente al avance de la obesidad, calificada como una epidemia en el país, Bustos fue enfático en la necesidad de implementar políticas públicas estatales sostenibles a largo plazo (20 a 30 años) y que no dependan del gobierno de turno. Para el investigador, el lugar idóneo para revertir esta crisis son los establecimientos educacionales. Hoy en día, más de la mitad de los apoderados (53%) declara no contar con ninguna pauta de colaciones en el colegio de sus hijos, por lo que la intervención directa en el sistema escolar se vuelve urgente para fomentar hábitos sostenibles.
Sigue a ADN.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.





















