Senadores y alcaldes de Oposición sellan acuerdo para rechazar la megarreforma del Presidente Kast
El bloque acusó que la exención de contribuciones mermará el Fondo Común Municipal, dejando menos presupuesto para luminarias, basura, educación y seguridad local.
Senadores del Comité Unido y del Comité Socialismo Democrático, junto a presidentes de partido y alcaldes de Oposición, lograron un trascendental acuerdo político para “defender de forma conjunta los recursos financieros municipales” frente a la discusión de la megarreforma impulsada por la administración del Presidente José Antonio Kast.
“El Senado no es buzón del Ministro de Hacienda”
Los reparos de la Oposición apuntan directamente al diseño de la reforma tributaria que hoy radica en la Comisión de Hacienda de la Cámara Alta. La jefa de la bancada del Comité Unido, la senadora Yasna Provoste, junto a la subjefa Claudia Pascual, criticaron en duros términos la estrategia de presión que ha ejercido el Ejecutivo sobre las bancadas del Parlamento.
“El Senado no es buzón del Ministro de Hacienda. Aquí se debe escuchar a los expertos, negociar y no amarrarse a malas ideas como el crédito tributario al empleo o afectar directamente los ingresos de los municipios”, enfatizaron Pascual y Provoste, advirtiendo que el proyecto estrella del Gobierno no garantiza un crecimiento económico real, sino una “mera apuesta” que arriesga agudizar el déficit fiscal del país.
En este sentido, las legisladoras exigieron formalmente a la Comisión de Hacienda recibir a la Asociación de Alcaldes para que expongan la voz consensual de los gobiernos locales frente a los efectos nocivos de la ley. Asimismo, acusaron que la Moneda está forzando una decisión política apelando a ganar por un solo voto mediante el “pirquineo” individual de senadores, en lugar de construir consensos transversales que otorguen estabilidad económica a largo plazo.
Rechazo a la idea de legislar y estado de alerta
La postura adoptada por el bloque progresista tras escuchar el diagnóstico de las municipalidades fue drástica: asumieron el compromiso político de rechazar la idea de legislar la reforma en el hemiciclo. Los senadores Diego Ibáñez y Paulina Vodanovic recalcaron que los ediles han sido categóricos en advertir que la rebaja y exención de contribuciones contemplada en el texto mermará de forma crítica el Fondo Común Municipal, profundizando las desigualdades territoriales y restando autonomía a las comunas que cuentan con menos recursos propios.
Revisa también:
Por su parte, las senadoras Karol Cariola y Beatriz Sánchez, junto al senador Alfonso de Urresti, destacaron que el descontento ante la propuesta es transversal e incluye a alcaldes tanto de izquierda como de derecha oficialista, quienes temen verse imposibilitados de financiar servicios tan esenciales como las luminarias públicas, el retiro de basura, los consultorios o los colegios públicos de sus vecindarios.
Como contrapropuesta de buena voluntad legislativa, la Oposición hizo un llamado público al Gobierno a separar de manera inmediata los artículos referidos a la reconstrucción y apoyo a las familias de Ñuble y Biobío afectadas por los catastróficos incendios forestales del verano pasado. El bloque se mostró plenamente disponible para aprobar esas glosas con la máxima celeridad de forma independiente, pero fustigaron el hecho de que el Ejecutivo intente meter “de contrabando” una reforma tributaria que, a juicio del sector, beneficia al 1% más rico del país y a las grandes empresas inmobiliarias. Con el fin de operativizar la resistencia legislativa, los firmantes anunciaron la instalación de una mesa técnica especial encargada de ponerle “voz y número” a los recortes presupuestarios, cuantificando detalladamente el dinero exacto que las municipalidades dejarán de percibir si la ley de La Moneda llega a puerto.