Estudio revela cómo el calor influye en los partos prematuros: Chile se encuentra entre los países analizados
Las altas temperaturas tienen diversos efectos que incluso se ven reflejados de forma diferente según el factor social y económico.
Estudio revela cómo el calor influye en los partos prematuros: Chile se encuentra entre los países analizados / isayildiz
Las altas temperaturas han dejado de ser una simple incomodidad térmica para transformarse en una amenaza directa para la salud neonatal.
Un macroestudio internacional confirmó que la exposición al estrés térmico acelera el riesgo de que las mujeres den a luz antes de tiempo, consolidando al cambio climático como un factor de riesgo obstétrico de primer orden.
La investigación, publicada en la revista Environment International, unificó criterios metodológicos para resolver un vacío histórico de datos locales.
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Para ello, analizó una base monumental de 36,6 millones de nacimientos ocurridos durante el verano en 250 ciudades de 13 países, en un periodo comprendido entre 1979 y 2019.
El análisis incluyó a naciones con realidades socioeconómicas y climáticas tan diversas como Alemania, Australia, Brasil, Canadá, Chile, Ecuador, Estonia, Israel, Italia, Japón, Paraguay, España, Suiza y Estados Unidos.
El termómetro de la prematurez
A través de modelos estadísticos avanzados que miden los efectos ambientales en los días previos al parto, los científicos determinaron que el peligro aumenta a la par con el termómetro.
Durante las jornadas de calor moderado, la probabilidad de un parto prematuro (antes de la semana 37 de gestación) se eleva un 2,8 %, mientras que en días de calor extremo el indicador trepa al 3,8 %.
En términos absolutos, el estudio estima que el 1,41 % de la totalidad de los partos prematuros estivales son consecuencia directa del impacto térmico, lo que equivale a 855 nacimientos anticipados por cada millón de partos.
Esta incidencia sitúa al factor climático al mismo nivel de otras variables críticas de salud pública: supera el impacto del tabaquismo materno en países de ingresos medios y bajos, y se aproxima a la relevancia de enfermedades como el paludismo.
La vulnerabilidad, no obstante, se distribuye de manera desigual en el mapa:
- Paraguay registra la carga más compleja de la muestra, con 1.347 partos prematuros por cada millón de nacimientos.
- España se sitúa en un rango intermedio-alto, reportando 1.080 casos por millón.
- Suiza presenta el indicador más bajo, con 628 nacimientos anticipados por millón.
Explicación clínica y social
Un hallazgo disruptivo del informe es que el calor no solo induce la prematurez, sino que actúa como detonante del parto en gestaciones clínicamente normales (entre las semanas 37 y 42).
Bajo temperaturas extremas, el riesgo de dar a luz de forma anticipada sube un 3,66 % en las semanas 37 y 38, y un 2,97 % de la semana 39 en adelante. La ventana de mayor sensibilidad gestacional se concentra entre la semana 31 y la 40.
Biológicamente, el cuerpo gestante genera más calor interno y disipa menos temperatura debido al desarrollo fetal y al incremento de peso.
El estrés térmico ambiental rompe este equilibrio, provocando deshidratación aguda que altera los electrolitos y reduce el flujo sanguíneo placentario, procesos inflamatorios y contracciones uterinas prematuras.
El informe advierte que la desigualdad social y la climática se solapan. Las madres jóvenes, solteras, con menor nivel educativo y en situación de precariedad económica pagan el precio más alto.
Esto se debe a que suelen habitar en zonas afectadas por el efecto ‘isla de calor urbana’, carecen de sistemas de climatización en el hogar y desempeñan trabajos con mayor exposición a la intemperie.
Los autores concluyen que los sistemas sanitarios deben incluir urgentemente el factor térmico en los controles prenatales.