Oficialismo pierde margen: advertencia de Kusanovic complica futuro de la megarreforma en el Senado
Mientras Alejandro Kusanovic amenaza con votar en contra, Matías Walker se abre a apoyar el proyecto.
Oficialismo pierde margen: advertencia de Kusanovic complica futuro de la megarreforma en el Senado
La tramitación de la denominada “megarreforma” del Gobierno del Presidente José Antonio Kast entró en una zona de incertidumbre en el Senado, luego de que el senador Alejandro Kusanovic (Idenp.-RN) anunciara que votará en contra de la idea de legislar el proyecto, acusando falta de diálogo y negociaciones “a espaldas” de los representantes oficialistas de Magallanes.
La advertencia encendió las alarmas en el oficialismo, considerando que el bloque cuenta con 26 votos en la Cámara Alta, justo el mínimo necesario para aprobar la iniciativa.
Agencia Uno
“Es indignante que el Gobierno pretenda avanzar sin dialogar”, afirmó Kusanovic, quien además condicionó cualquier respaldo a disculpas públicas y compensaciones concretas para la Región de Magallanes.
El parlamentario acusó al Ejecutivo de privilegiar conversaciones con sectores de izquierda de la zona, marginándolo de las tratativas políticas.
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El escenario podría complicar el futuro inmediato de la reforma, que ingresará formalmente al Senado el próximo 2 de junio y comenzará su discusión en comisión de Hacienda al día siguiente.
Según explicó el cientista político y panelista de País ADN, Danilo Herrera, si la idea de legislar es rechazada en la Cámara Alta, el proyecto deberá pasar a comisión mixta, tensionando aún más la negociación política.
Pese a ello, desde el oficialismo buscaron bajar el tono de la controversia. El vicepresidente del Senado, Iván Moreira, aseguró que existen condiciones para alcanzar acuerdos antes de fines de junio. “El país necesita esta ley”, sostuvo.
En paralelo, el senador Matías Walker reafirmó su disposición a transformarse en un voto clave para destrabar la iniciativa. El parlamentario defendió una rebaja del impuesto corporativo y aseguró que la reforma tributaria impulsada en 2014 durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet “no cumplió las expectativas” de crecimiento ni recaudación. “No tengo problema en ser el voto dirimente”, afirmó a Infinita.