Antártica en peligro: inquietante estudio muestra cómo el cambio climático está derritiendo al continente
El calor del océano profundo, con la capacidad de erosionar las barreras de hielo desde sus cimientos, encendió las alarmas en la comunidad científica.
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El deterioro del medio ambiente continúa generando impacto: un equipo liderado por la Universidad de Cambridge ha publicado en la revista Communications Earth and Environment una confirmación basada en la evidencia: el calentamiento global ya está alterando las corrientes profundas de la Antártica.
El estudio revela que el “agua profunda circumpolar”, una masa de agua significativamente más cálida que el entorno gélido del polo sur, ha comenzado a filtrarse hacia la plataforma continental.
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El peligro no es menor, ya que estas aguas tienen la capacidad de erosionar las barreras de hielo desde sus cimientos.
Joshua Lanham, investigador de Cambridge Earth Sciences y autor principal del estudio, advirtió: “Es preocupante, porque esta agua caliente puede filtrarse por debajo de las plataformas de hielo antárticas, derritiéndolas desde abajo y desestabilizándolas”.
Tecnología y aprendizaje automático
Para reconstruir un historial de 40 años, los científicos no solo recurrieron a las expediciones tradicionales en barcos, que suelen ser esporádicas.
La clave estuvo en la combinación de datos de la red de boyas autónomas Argo con algoritmos de aprendizaje automático (machine learning).
Esta integración permitió a los expertos llenar los vacíos de información y generar capturas instantáneas mensuales precisas desde la década de 1980 hasta hoy.
Gracias a esto, se pudo constatar que la barrera de agua fría que protegía las capas de hielo se está debilitando ante el avance de las corrientes cálidas.
Un impacto que trasciende los polos
La relevancia de este hallazgo radica en el papel crítico que juegan las plataformas de hielo, que actúan como ‘tapones’ naturales que contienen los glaciares del interior del continente.
Si estas estructuras fallan, el volumen de agua dulce que podría liberarse es masivo; se estima que la Antártida retiene hielo suficiente para elevar el nivel del mar global en aproximadamente 58 metros.
La analogía de los investigadores es directa y alarmante: “Es como si alguien hubiera abierto el grifo del agua caliente y el agua se estuviera calentando”, manifestó la profesora Sarah Purkey (Institución Scripps de Oceanografía).
Este fenómeno no solo afecta el nivel del mar. La alteración de estas corrientes impacta la capacidad del océano para regular el carbono y distribuir nutrientes en todo el planeta.
Los resultados coinciden con las advertencias del Panel Intergubernamental de expertos sobre Cambio Climático (IPCC), subrayando que la formación de masas de agua densa está disminuyendo, lo que podría reconfigurar la red global de corrientes tal como la conocemos.