FOTOS. James Webb y Hubble revelan nuevas e inéditas imágenes de Saturno: anillos en detalle y una alarmante revelación
La colaboración entre ambos telescopios permitió “pelar las capas del planeta a diversas altitudes” y construir un modelo tridimensional.

La exploración del sistema solar ha alcanzado un nuevo hito gracias a una coreografía tecnológica sin precedentes que nos permite ver las cosas como nunca antes.
Durante 2024, los telescopios espaciales James Webb y Hubble unificaron sus capacidades para retratar a Saturno en distintas longitudes de onda.
El resultado es un mapa dinámico que no solo muestra la belleza estética del planeta, sino que permite descifrar su compleja meteorología y la evolución de sus icónicos anillos.
Esta observación conjunta, realizada con apenas 14 semanas de diferencia entre cada captura, funciona como un escáner integral. Mientras el Hubble aporta la nitidez de la luz visible, el Webb utiliza su potencia infrarroja para penetrar las densas nubes de gas.
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Según datos oficiales de la NASA, esta metodología permite construir un modelo tridimensional de la atmósfera, logrando “pelar las capas del planeta a diversas altitudes”.
Uno de los hallazgos más relevantes de estas nuevas imágenes es la detección de la “onda de cinta”, una corriente en chorro que serpentea de forma persistente por las latitudes medias del hemisferio norte.
Este fenómeno es clave para los astrónomos, ya que delata la existencia de ondas atmosféricas internas invisibles desde la superficie terrestre.
Además, el monitoreo ha confirmado que las cicatrices de eventos climáticos extremos perduran por años. En las capturas del Webb, tomadas el 29 de noviembre de 2024, aún es visible un remanente de la 'Gran Tormenta de Primavera’, un evento colosal que ocurrió entre 2010 y 2012.
Alerta en el hexágono polar
Las observaciones también revelaron un sentido de urgencia en torno al hexágono polar del norte, un sistema meteorológico estable descubierto por la sonda Voyager en 1981.
De acuerdo a la información, estaría a punto de desaparecer de nuestra vista. Debido al ciclo estacional de Saturno, el polo norte entrará pronto en un invierno prolongado.
La NASA advierte que estas capturas de 2024 podrían ser las últimas de alta resolución que obtengamos de esta estructura en los próximos 15 años. El polo se sumergirá en la oscuridad total, y no volverá a ser observable directamente hasta la década de 2040.
Brillo de hielo y danza de las lunas
En el apartado estético y estructural, los anillos han mostrado un llamativo comportamiento bajo el lente del Webb, apareciendo “extremadamente brillantes” debido a la alta reflectividad del hielo de agua que los compone.
La diferencia tecnológica entre ambos telescopios también quedó plasmada en el detalle de los anillos:
- Anillo B: La zona central y más densa, claramente visible para ambos.
- Anillo F: El más externo, que se muestra definido para el Webb pero resulta casi imperceptible para el Hubble.
El desfile de satélites naturales también fue protagonista. El Hubble, en su toma del 22 de agosto de 2024, logró identificar a Janus, Mimas y Epimeteo. Por su parte, el Webb amplió el espectro el 29 de noviembre, capturando a Jano, Dione, Encélado y la gigantesca Titán.
Este esfuerzo de monitoreo, que se apoya en el legado de la misión Cassini (1997-2017) y el programa OPAL, reafirma que Saturno sigue siendo el laboratorio natural más importante para entender la dinámica de fluidos en condiciones extremas.
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