Juicio contra Nicolás Zepeda entra en fase final en Francia: Fiscalía solicita 30 años de cárcel
El tribunal en Lyon realizó el último interrogatorio al acusado por la desaparición y muerte de Narumi Kurosaki.
El juicio contra Nicolás Zepeda entró en una etapa decisiva este miércoles en Lyon, con el último interrogatorio del acusado antes de los alegatos finales. La fiscalía solicitó una pena de 30 años de prisión por el presunto asesinato de su expareja, la estudiante japonesa Narumi Kurosaki, desaparecida en diciembre de 2016 en Besançon.
Durante la jornada, Zepeda volvió a negar responsabilidad en los hechos y sostuvo que no sabe qué ocurrió con Kurosaki. El caso, que ha tenido condenas previas posteriormente anuladas, se desarrolla sin que el cuerpo de la joven haya sido encontrado.
El interrogatorio se centró en las horas que ambos compartieron en una residencia universitaria. El acusado relató que, tras una discusión durante la madrugada, la joven le pidió que se retirara del lugar. Según su versión, abandonó la habitación y se fue en un vehículo arrendado. La fiscalía, en cambio, sostiene que la muerte habría ocurrido antes de ese momento.
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Durante las preguntas del tribunal, se revisaron detalles de ese periodo, incluyendo el tiempo que Zepeda permaneció en la habitación. Las magistradas también cuestionaron aspectos de su relato, como la decisión de abandonar el lugar en la madrugada y las circunstancias en que se produjo la supuesta discusión.
En la misma audiencia, la abogada de la familia de la víctima, Sylvie Galley, intervino directamente para preguntarle si estaba dispuesto a entregar una explicación distinta sobre lo ocurrido. El acusado respondió que ya había expuesto su versión y reiteró que no cometió el crimen.
“Quiero saberlo”
Más tarde, durante su declaración, Zepeda señaló que el proceso ha sido difícil para él y su entorno, y mencionó a la familia de Kurosaki. En ese contexto, elevó la voz y dijo: “¡Nunca lo sabremos, porque no fui yo! ¡Quiero saberlo!”. Tras esa intervención, lloró en la sala y permaneció con el rostro cubierto por algunos momentos antes de retomar su asiento.
En paralelo, la representación de la familia Kurosaki expuso ante el tribunal antecedentes sobre la relación entre ambos. La abogada leyó mensajes intercambiados entre la pareja y mencionó un texto que la joven envió a su madre, en el que señalaba que su expareja estaba “demasiado enamorado” y que ella no veía un futuro en la relación.
El proceso continuará con los alegatos finales de las partes, instancia tras la cual el tribunal deberá emitir un veredicto sobre un caso que se ha extendido por varios años y que ha sido seguido tanto en Francia como en Chile.