Trump sube la presión sobre la OTAN y los llama “cobardes” por no sumarse a la guerra con Irán
Las palabras del mandatario norteamericano llegan en plena escalada del conflicto y con el petróleo bajo presión.
Donald Trump / BRENDAN SMIALOWSKI
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a lanzar duras críticas contra sus socios de la OTAN en medio de la guerra con Irán, al acusarlos de no sumarse a la ofensiva militar ni colaborar en la reapertura del estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles del comercio energético mundial.
El mensaje fue difundido este viernes en su red social Truth, donde elevó el tono y apuntó directamente contra los aliados europeos por su negativa a involucrarse en la operación.
La arremetida no es aislada. El pasado 17 de marzo Trump calificó como un “error muy tonto” la decisión de varios países de la OTAN de no apoyar militarmente a Estados Unidos en Irán, especialmente en tareas vinculadas al estrecho de Ormuz.
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Esa tensión ocurre en un contexto donde el bloqueo parcial de la zona y los ataques a infraestructura energética en el Golfo han elevado el precio del petróleo y reforzado la preocupación global por un shock inflacionario.
Trump vincula la guerra, el petróleo y la falta de apoyo de la OTAN
En su nuevo mensaje, Trump fue todavía más lejos y mezcló presión militar con reproches económicos. Según el texto base, escribió que “¡Sin EE UU, la OTAN es un tigre de papel!” y acusó a sus socios de no querer unirse “a la lucha para detener a un Irán con capacidad nuclear”. Luego añadió su frase más dura, al cerrar con “¡COBARDES, y nosotros lo RECORDAREMOS!”.
El reclamo del mandatario se sostiene sobre una idea que ya había expresado días antes: que sus aliados se benefician de la protección estadounidense, sufren las consecuencias del alza del petróleo, pero no están dispuestos a asumir costos militares para asegurar la navegación en Ormuz. Trump buscó apoyo internacional para tomar el estrecho, aunque varios aliados rechazaron enviar respaldo naval o participar directamente en la campaña.
El trasfondo económico también pesa. La escalada del conflicto, especialmente tras los ataques a instalaciones energéticas en Qatar e Irán, empujó el crudo con fuerza al alza y abrió temores sobre el suministro global. Esa presión ha golpeado a los mercados y ha instalado una inquietud inmediata sobre inflación, combustibles y costos de energía.
Así, el mensaje de Trump no solo reabre la fractura entre Washington y sus aliados, sino que también deja ver hasta qué punto la guerra con Irán está tensionando las alianzas occidentales. Mientras la Casa Blanca insiste en que la batalla militar ya fue ganada, el desacuerdo sobre cómo sostener sus efectos estratégicos y energéticos aparece cada vez más profundo.