Conflicto armado en Irán amenaza la producción global de chips y suministro de helio
El aumento de las tensiones en Medio Oriente genera incertidumbre en la industria tecnológica.
Conflicto armado en Irán amenaza la producción global de chips y suministro de helio / Yaorusheng
Desde que comenzó la guerra en Irán, las preocupaciones por el petróleo y el gas han dominado los titulares y provocado las protestas más fuertes de los consumidores.
Pero otro cuello de botella en la red global de suministro también está generando alarma: la escasez de helio, un componente esencial utilizado, entre otras cosas, en la fabricación de semiconductores, esos diminutos chips que hacen funcionar desde vehículos eléctricos hasta teléfonos inteligentes.
Una escasez prolongada de helio podría derivar en una falta de chips avanzados y tener efectos en cadena para los fabricantes de electrónica que dependen de ellos, o incluso obligar a otros a reducir sus planes de centros de datos.
¿Por qué es esencial el helio para los fabricantes de chips?
Si se tiene en cuenta que el helio es incoloro, inodoro y el segundo elemento más ligero del universo, resulta sorprendente la cantidad de aplicaciones que tiene, tanto en forma gaseosa como líquida.
El helio se utiliza en resonancias magnéticas, en la fabricación de fibra óptica, en soldadura, detección de fugas, inflado de airbags y, por supuesto, en globos y dirigibles, explica Phil Kornbluth, presidente de la consultora Kornbluth Helium, con sede en Nueva Jersey.
Pero es la industria de los semiconductores la que más preocupa en este momento.
El helio de grado semiconductor es indispensable para mantener entornos de fabricación ultralimpios y ultrafríos. Este helio libre de contaminantes también es necesario para la transferencia de energía y calor, así como en cámaras de vacío.
No existe un sustituto para el helio de ultra alta pureza en estos procesos, y sin él la producción se ralentizaría o incluso podría detenerse.
“El helio es caro en comparación con otros gases, por lo que, en la mayoría de los casos en que existen sustitutos, ya no se utiliza helio”, afirma Kornbluth, con más de cuatro décadas de experiencia en el sector.
¿De dónde proviene el helio?
Aunque hay helio en la atmósfera, la mayor parte del helio industrial proviene de yacimientos de gas natural y se separa durante su procesamiento, especialmente en la extracción de gas natural licuado (GNL). En la práctica, el helio es un subproducto del GNL, que es el negocio más rentable.
Según un informe del Servicio Geológico de Estados Unidos publicado a comienzos de 2026, se estima que hay 31.300 millones de metros cúbicos de helio recuperable en el mundo.
Estados Unidos cuenta con 8.490 millones de metros cúbicos, Argelia con 8.200 millones y Rusia con 6.800 millones. El pequeño Qatar posee 10.100 millones de metros cúbicos, la mayor reserva del mundo, y el año pasado produjo algo más de un tercio del helio global.
Tras los ataques iraníes, QatarEnergy suspendió la mayor parte de su producción de GNL en el país, lo que implica que la producción de helio también está paralizada.
Al mismo tiempo, Irán ha impedido la salida de buques del golfo Pérsico a través del estrecho de Ormuz, por lo que un tercio del suministro mundial de helio está, de facto, fuera de servicio.
Transporte y almacenamiento de helio
El manejo del helio es una tarea especializada. La mayor parte se transporta en forma líquida a temperaturas ultrabajas; el resto se distribuye como gas comprimido.
En estado gaseoso, el helio puede almacenarse indefinidamente, aunque la capacidad para hacerlo es bastante limitada, señala Kornbluth.
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Otra opción es utilizar cavernas subterráneas para almacenar helio en bruto en grandes cantidades, pero la capacidad también es reducida. Solo existen cuatro instalaciones privadas de este tipo en el mundo: tres en Texas y una en Gronau-Epe, en Alemania.
La mayoría de las instalaciones de almacenamiento de helio líquido cuentan con tanques que solo pueden albergar entre unos pocos días y una semana de producción, lo que es relativamente poco en comparación con la capacidad total de producción y, más aún, frente a la creciente demanda industrial.
Reservas limitadas y precios al alza
Por ahora, las empresas pueden recurrir a reservas. Y dado que el helio tarda varias semanas o más en llegar desde Qatar a sus principales mercados en Asia y Europa, “deberían pasar al menos varias semanas antes de que los usuarios sientan el impacto de un déficit de suministro”, afirma Kornbluth.
Sin embargo, como una parte significativa del helio procede de los yacimientos de gas de Qatar, un bloqueo del estrecho de Ormuz “implicará menores volúmenes disponibles y precios más altos”, señala Michael E. Webber, profesor de la Universidad de Texas, en Austin, especializado en energía.
Para Qatar, mucho dependerá de cuánto tiempo permanezca bloqueada la vía marítima y de la rapidez con que se reanuden los envíos. Para clientes como los fabricantes de semiconductores, encontrar fuentes alternativas no será fácil, especialmente porque gran parte del helio está comprometido en contratos a largo plazo.
Existen otros yacimientos sin explotar, pero localizarlos y ponerlos en producción lleva muchos meses, explica Webber. Cuando finalmente lleguen al mercado, es probable que haya una fuerte competencia por esos recursos.