Gobierno y retiro de proyecto de negociación ramal: “Nuestra principal obligación es crear nuevos empleos”
El ministro José García Ruminot defendió el retiro de la iniciativa impulsada en el gobierno anterior y aseguró que hoy la prioridad debe estar en generar nuevos puestos de trabajo.
Agencia Uno
El Gobierno decidió retirar de la tramitación el proyecto de negociación ramal impulsado durante la administración de Gabriel Boric, una señal que el Ejecutivo busca instalar como parte de su nueva prioridad económica: reactivar el empleo formal.
La determinación fue defendida por el ministro secretario general de la Presidencia (Segpres), José García Ruminot, quien argumentó que avanzar hoy en esa iniciativa no ayudaría a crear más puestos de trabajo y, por el contrario, introduciría nuevas barreras para la contratación.
Al explicar la decisión, el secretario de Estado puso el foco en las cifras del mercado laboral. “Tenemos la convicción de que hoy día la principal obligación del Gobierno en materia de empleo es crear nuevos empleos“, señaló.
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“Tenemos aproximadamente 900.000 personas sin trabajo y otras 2 millones de personas que están con empleos informales”, afirmó. En la misma línea, sostuvo que “la negociación ramal, en lugar de ayudarnos en el objetivo de crear más y mejores empleos, va en la dirección contraria”, por lo que, a juicio del Ejecutivo, este no sería el momento adecuado para impulsar ese tipo de reforma.
García Ruminot apunta a pymes y dice que el retiro busca dar “mayor certeza”
El ministro también defendió el retiro del proyecto como una señal dirigida especialmente a las pequeñas y medianas empresas. “Y al retirarlo lo que hacemos es entregar mayor certeza, de tal manera de que particularmente nuestros pequeños y medianos empresarios se atrevan a contratar más trabajadores. Eso es lo que necesitamos en este momento”, señaló, vinculando la decisión con una supuesta mejora en las condiciones para la contratación formal.
Según explicó, una negociación por actividad económica podría terminar afectando a firmas de menor tamaño, al imponerles estándares salariales o beneficios difíciles de sostener frente a compañías grandes. En esa línea, advirtió: “Cuando usted negocia, por ejemplo, por actividad económica, y uno no distingue el tamaño de la empresa, naturalmente en la empresa más grande, la que tiene las espaldas más anchas, esos sindicatos van a procurar que todas las condiciones sean iguales”. A su juicio, eso podría dejar a las más pequeñas sin margen para cumplir esas exigencias.
Consultado por la posibilidad de establecer diferencias según tamaño de empresa, García Ruminot respondió que esa alternativa es compleja de aplicar. “Se hace bastante difícil hacer eso”, dijo, argumentando que normalmente ese criterio se define por ventas, un indicador variable según el año y la posición de mercado de cada compañía.
Finalmente, el ministro también descartó que el retiro responda a una presión directa del gran empresariado. “No. Desde que se presentó el proyecto de negociación ramal siempre dijimos que no lo compartíamos”, aseguró.