VIDEO. Exalcalde de Macul rompe el silencio y relata sus 50 horas de secuestro: “Me quemaron con cigarrillos... perdí la conciencia un par de veces”
A nueve meses de ser raptado tras usar una aplicación de citas, Gonzalo Montoya entregó un desgarrador testimonio sobre las torturas físicas y psicológicas que sufrió por parte de una banda criminal.
A nueve meses de haber sido víctima de un violento secuestro, el exalcalde de Macul, Gonzalo Montoya, rompió el silencio en una entrevista exclusiva con Radio ADN. La exautoridad comunal, quien denuncia haber sido retenido contra su voluntad a partir de la noche del 26 de junio, relató los crudos detalles de su cautiverio que se extendió por un total de 50 horas.
El secuestro comenzó la noche de un jueves, cuando Montoya se dirigía a Santiago Centro para encontrarse con una persona conocida mediante una aplicación de citas. Al llegar al lugar pactado, fue interceptado violentamente de manera sorpresiva por un grupo de individuos armados. “Al momento de llegar me abordan dos tipos eh me me encañonan y y me hacen manejar el vehículo”, detalló el exalcalde, agregando que inicialmente los captores le indicaron que “esté tranquilo que no me va a pasar nada”, aunque de inmediato comenzaron a golpearlo.
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Posteriormente, los secuestradores lo obligaron a conducir hacia las cercanías de la autopista, presumiblemente en el límite de las comunas de Cerro Navia y Renca, donde lo hicieron cambiar de automóvil y dejó de manejar. En ese momento, las condiciones de su retención se volvieron aún más extremas, perdiendo por completo la noción de su entorno durante el traslado. “Me suben en la parte de atrás me piden agachar la cabeza me yo andaba con un polerón con gorro entonces me ponen el gorro encima y y ahí ya es poco y nada lo que vi”, relató la exautoridad.
Durante los días que duró el encierro, Montoya cuenta que sufrió constantes e intensas agresiones en una habitación donde lo mantuvieron amarrado, vendado y con el rostro cubierto. El trato fue de una brutalidad sin escrúpulos por parte de los delincuentes. “Siempre la tortura psicológica y física, mucho golpe, mucha patada, perdí la conciencia un par de veces, siempre me pegan por el lado izquierdo me quemaron con cigarrillos”, confesó el exalcalde sobre los vejámenes y torturas vividas en cautiverio.
Montoya señala que la principal finalidad de la banda criminal era obtener un lucrativo rescate monetario, para lo cual comenzaron a presionar psicológicamente a Montoya y a su círculo íntimo. Durante la madrugada de encierro, comenzaron las más fuertes extorsiones. Los captores le gritaban “que me iban a matar, que tenía que pedir 50 millones de pesos, tenía que hablar con mi familia, me trataron de extorsionar con situaciones muy complejas muy duras, todas falsas”, explicó el afectado, quien fue obligado a contactar a su hermana para iniciar el proceso de negociación.
“Me tiran como un saco papa al al piso”
Tras un largo y angustiante proceso de diálogo en el que intervino su familia, un amigo y la Brigada Antisecuestros de la PDI (quienes no realizaron el pago), los criminales decidieron liberar a Montoya durante la madrugada del domingo. El traslado final fue considerado como el momento más complejo, ya que fue introducido a la fuerza en un espacio extremadamente reducido que le impedía respirar con normalidad. “Imagínate meter 137 kg en la maleta de un auto pequeño, de un city car, con 1,80 1,90 no podía moverme, no podía respirar y ahí me estuvieron paseando cerca de 3 cu horas”, describió con angustia.
Finalmente, el automóvil se detuvo en un sector rural y de tierra en la comuna de Padre Hurtado, donde los secuestradores lo abandonaron a su suerte tras agredirlo por última vez. El exalcalde se encontraba inmovilizado con una resistente huincha de embalaje que cubría gran parte de su cuerpo. “Rápidamente me tiran, me abren y me me tiran como un saco papa al al piso y me dan una pateadura y se van”, narró, detallando que le costó largos minutos intentar ponerse de pie y liberarse de las ataduras en medio de la oscuridad.
En medio de la desorientación y las heridas, un conductor que transitaba por el lugar logró divisarlo y dio aviso inmediato a los equipos de seguridad ciudadana, concretando así su rescate para luego ser trasladado a constatar lesiones. A pesar de las secuelas psicológicas y físicas que hoy lo mantienen bajo diversos tratamientos, Montoya reflexiona con profundidad sobre la fuerza que lo mantuvo vivo durante esos fatídicos días. “El sentido de supervivencia es lo que te mantiene en pie la resiliencia y y pensar en en en tus seres queridos”, concluyó el exjefe comunal.