EE. UU. derriba drone en la frontera con México y cierra el espacio aéreo: era un dispositivo de su propia policía
Mientras el Gobierno defiende el uso de tecnología para frenar a cárteles, el Congreso exige investigaciones por el riesgo a la aviación civil.
Getty Images / DAVID SWANSON
Un grave incidente de identidad errónea puso en alerta a las autoridades de aviación y defensa en la frontera sur de Estados Unidos. El pasado jueves, el Ejército estadounidense empleó un arma láser de alta potencia para abatir un vehículo aéreo no tripulado (dron) que sobrevolaba las cercanías de Fort Hancock, a unos 80 kilómetros de El Paso. Sin embargo, tras el impacto, los informes oficiales confirmaron que el aparato pertenecía a la propia Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
El derribo forzó a la Administración Federal de Aviación (FAA) a clausurar de inmediato el espacio aéreo alrededor de la zona para garantizar la seguridad. Este episodio representa la segunda vez en apenas dos semanas que se utiliza tecnología láser contra drones en Texas. El evento anterior, ocurrido cerca de Fort Bliss y ejecutado por la CBP, provocó cierres masivos y cancelaciones de vuelos en el aeropuerto de El Paso, aunque en esta última ocasión el impacto en la aviación comercial fue menor, informa AP News.
Fricciones políticas y falta de comunicación
De acuerdo con un comunicado conjunto emitido por legisladores demócratas, entre ellos el representante Rick Larsen, el incidente es una prueba de la “incompetencia” de la administración actual en la gestión de protocolos de comunicación. Los congresistas manifestaron su indignación al señalar que se han eludido proyectos bipartidistas diseñados precisamente para mejorar la coordinación entre el Pentágono, la FAA y el Departamento de Seguridad Nacional.
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Por su parte, la senadora Tammy Duckworth solicitó una investigación independiente sobre lo sucedido, afirmando que la falta de sincronía entre agencias continúa generando “caos en los cielos”. Esta preocupación se suma a antecedentes críticos, como la colisión aérea ocurrida el año pasado cerca de Washington D.C., que dejó un saldo de 67 fallecidos y evidenció que el Ejército y la FAA no siempre comparten datos de seguridad vitales.
Defensa del uso de tecnología láser
A pesar de las críticas, el Gobierno emitió una declaración conjunta defendiendo el procedimiento. Según el comunicado del Pentágono y la FAA, el ejército actuó bajo sus facultades para mitigar un sistema que se consideró “aparentemente amenazante” dentro de un espacio aéreo militar. Las autoridades subrayaron que estas acciones forman parte de un esfuerzo “sin precedentes” para combatir las amenazas de drones operados por cárteles mexicanos y organizaciones terroristas en la zona limítrofe.
El uso de drones en la frontera ha escalado drásticamente; solo en los últimos seis meses de 2024 se detectaron más de 27.000 unidades cerca de la frontera sur. Ante este escenario, el Congreso destinó recientemente 250 millones de dólares para fortalecer las defensas contra estos dispositivos, que son utilizados habitualmente para la vigilancia de agentes y el tráfico de drogas. Sin embargo, el reciente “fuego amigo” en Texas reabre la duda sobre si la tecnología láser está siendo desplegada con la capacitación y coordinación necesarias.