VIDEO. Amor, clásicos y complicidad: así fue la cita masiva de Chayanne con el Estadio Nacional
El puertorriqueño convirtió el 14 de febrero en una celebración compartida, marcada por la nostalgia y energía de un público que lo dio todo.
Santiago
La noche de San Valentín tuvo banda sonora propia en el Estadio Nacional. Desde mucho antes de que se apagaran las luces, el ambiente ya era de fiesta anticipada. No era solo expectativa: era reencuentro. Porque cada visita de Chayanne a Chile tiene algo de ritual colectivo.
El espectáculo arrancó con el impulso de “Bailemos otra vez” y rápidamente transitó por un repertorio que funciona como memoria emocional compartida. “Salomé”, “Boom Boom” y “Provócame” marcaron el pulso más explosivo, mientras “El centro de mi corazón” abrió un espacio más íntimo, con el cantante llevándose la mano al pecho y dialogando con el público a través de gestos y miradas.
A lo largo del show hubo una dinámica clara: no todas las canciones sonaron de principio a fin. En varios pasajes optó por fragmentos o mezclas que comprimían los clásicos en ráfagas intensas. Pero eso, lejos de sentirse como ausencia, funcionó como detonante. Bastaba el primer verso para que el estadio asumiera el protagonismo. La audiencia completaba las estrofas con convicción, como si cada tema formara parte de su propia biografía.
14 de febrero de 2026 / Foto cedida por Ingrid Peña
El vínculo se reforzó con declaraciones directas. “Que placer tan grande mi amor, yo también estoy aquí, yo tengo micrófonos por ahí y escucho todo lo que ustedes dicen, pero yo no quiero escuchar lo que dicen, quiero saber lo que están pensando”, lanzó en medio de la euforia. Más adelante, consciente de la fecha, subrayó: “un día especial, un 14 en febrero, cantando con ustedes... y ustedes son dueñas de mi corazón”.
También hubo espacio para el humor y la cercanía. Ante los gritos de “papi”, respondió con una sonrisa cómplice: “Espero que les esté llegando la pensión, porque la estoy mandando mensualmente”. Y cuando bajó la intensidad en “Si nos quedara poco tiempo”, dejó una declaración de principios: “No importa la cantidad de show, giras, vídeos, novelas, siempre todo lo que hago es con el corazón y siempre es la primera vez”.
14 de febrero de 2026 / Foto cedida por Ingrid Peña
El tramo final fue una sucesión de celebraciones: “Tu pirata soy yo”, “Completamente enamorados”, “Tiempo de vals” y el cierre con “Torero” sellaron una jornada que combinó coreografías precisas, apoyo visual y un sonido sólido. Sin embargo, más allá del despliegue técnico, lo que realmente sostuvo la noche fue su carisma intacto y una humildad que se percibe genuina.
Lo que ocurrió en el Nacional no fue simplemente un concierto exitoso. Fue la confirmación de una relación que se renueva cada vez que pisa suelo chileno. No importa si las canciones suenan completas o en fragmentos: la conexión está entera.