A casi 30 años: nueva sentencia contra Hugo Bustamante por doble homicidio en Villa Alemana
La justicia condenó nuevamente al denominado “asesino del tambor” tras reabrirse una causa a partir de una confesión realizada en 2023.
Santiago
El pasado 30 de enero, los tribunales dictaron una nueva sentencia contra Hugo Bustamante por el doble homicidio de Elena Hinojosa y Eduardo Páez, ocurrido el 27 de junio de 1996 en Villa Alemana. El fallo se produjo casi tres décadas después de los hechos, luego de que la investigación fuera reactivada a partir de antecedentes surgidos en 2023.
El caso volvió a abrirse tras una revelación entregada por el propio condenado a la periodista Ivonne Toro, en el marco de su trabajo investigativo sobre el Caso Ámbar. Durante una de las entrevistas en el penal de Rancagua, Bustamante respondió inicialmente: “en ninguna parte sale eso”, cuando se le consultó si había matado a más personas. Con el paso de las visitas, agregó: “usted me está tratando como si yo fuera una persona, y, por lo tanto, yo le tengo un regalo (...) ‘sobre su pregunta, anote”, antes de entregar los nombres de las víctimas.
De acuerdo con la sentencia, Bustamante acudió al domicilio de Eduardo Páez para exigir una deuda. Tras una discusión, lo golpeó con un fierro en la cabeza, provocándole un traumatismo craneoencefálico que causó su muerte inmediata. Horas después, al llegar la madre de la víctima, Elena Hinojosa, el condenado la ahorcó, causándole la muerte por asfixia mecánica.
El fallo consigna que posteriormente “procedió a amarrar ambos cuerpos con alambres y a taparlos con una frazada, para luego proceder a lanzarlos a un pozo que había en el domicilio de los hechos, tapándolos con tierra de otra excavación”.
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Bustamante ya cumple presidio perpetuo calificado por el asesinato de Ámbar Cornejo en 2020, crimen que generó conmoción nacional. Además, anteriormente había sido condenado por el homicidio de su expareja Verónica Vásquez y del hijo de esta, Eugenio Honorato, conocido como “Quenito”, caso en el que ocultó los cuerpos en un tambor metálico, origen de su apodo.
En esta nueva causa, la jueza Javiera Opazo, del Juzgado de Letras de Villa Alemana, dictó una pena única de diez años y un día de presidio mayor en su grado medio, sumando así otra condena a su historial delictual.