El 99% de los chilenos ya se comunica con su familia de forma digital: riesgos y desafíos de la hiperconectividad
Un nuevo estudio revela que la vida familiar en Chile ha migrado casi por completo al entorno digital, transformando la convivencia, pero también abriendo la puerta a nuevas amenazas de ciberseguridad.

Getty Images / Monkey Business Images
La vida familiar en Chile ha experimentado una transformación radical, trasladándose casi en su totalidad al ámbito digital. Según un reciente informe de Kaspersky, el 99% de los chilenos mantiene contacto con sus familiares a través de internet, dejando apenas un 1% que no utiliza estos canales.
Revisa también

Esta realidad incluye desde el uso cotidiano de mensajería instantánea y videollamadas hasta el intercambio de memes y el uso de cuentas compartidas de streaming, actividades que hoy forman parte esencial de la rutina en millones de hogares.
Las aplicaciones de mensajería como WhatsApp, Telegram o Signal se han consolidado como el principal puente de comunicación, siendo utilizadas por el 92% de la población para hablar con sus parientes.
Además, la tecnología ha permeado el tiempo de ocio: un 67% de las familias comparte momentos viendo series o películas en plataformas digitales, mientras que un 53% realiza videollamadas de forma regular para acortar distancias. Incluso el intercambio de contenido en redes sociales es clave, con un 65% de personas compartiendo videos o publicaciones como una nueva forma de conexión emocional.
Sin embargo, esta migración masiva al entorno digital ha ampliado la “superficie de ataque” dentro de los hogares chilenos. Los mismos canales que facilitan la cercanía se han convertido en vectores para fraudes, robo de identidad y accesos no autorizados.
El principal problema radica en que la comunicación familiar opera bajo un entorno de confianza, lo que provoca que los usuarios bajen la guardia y no verifiquen la autenticidad de los mensajes con el mismo rigor que en otros espacios digitales.
Esta falta de verificación facilita ataques de phishing emocional e ingeniería social. Un simple enlace compartido sin contexto, un mensaje de urgencia o una solicitud inesperada en un chat familiar puede ser suficiente para comprometer la seguridad de un dispositivo. Los riesgos son particularmente altos para los niños y los adultos mayores, quienes suelen ser los eslabones más vulnerables en esta cadena de hiperconectividad familiar.
Finalmente, el estudio advierte sobre el peligro de las prácticas de seguridad deficientes en el hogar, como la reutilización de contraseñas y el uso de credenciales compartidas entre varios miembros.
Estas acciones crean un “efecto dominó”: si un solo dispositivo se ve comprometido, los atacantes pueden escalar fácilmente hacia correos electrónicos, servicios financieros o información privada almacenada en la nube, afectando la integridad de todo el grupo familiar y no solo la de un individuo.
Sigue a ADN.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.





















