Presidente Boric: “Haber podido hacer de mi experiencia personal política pública y hablar de salud mental ha sido muy liberador para mucha gente”
El Mandatario saliente defiende su capacidad para gobernar pese a su diagnóstico de TOC, compara los prejuicios psiquiátricos con dolencias físicas y advierte que la sociedad no permitirá retrocesos en esta materia bajo el nuevo gobierno.
A pocos días de finalizar su mandato, el Presidente Gabriel Boric ha vuelto a poner sobre la mesa uno de los temas más personales y políticos de su gestión: la salud mental. En una extensa conversación con el diario El País, el Jefe de Estado abordó sin tapujos su diagnóstico de trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), confirmando que, tras entregar la banda presidencial en marzo, se someterá a una revisión de su tratamiento médico.
El combate contra el prejuicio
El Mandatario relató un episodio reciente en un restaurante, donde una mujer de 80 años se le acercó para preguntarle sobre los rumores que circulaban entre sus vecinas: que había estado en un psiquiátrico y que lo trataban de “loco”. Lejos de evadir la consulta, Boric respondió con la frontalidad que lo caracteriza: “Sí, estuve en un psiquiátrico y no estoy loco”.
Boric recordó que estuvo internado voluntariamente durante tres semanas en 2018 debido a que su TOC estaba “muy descompensado”. Fue en ese periodo donde los especialistas encontraron lo que él denomina la “alquimia de medicamentos”, una dosis alta que, según asegura, “no afecta en nada mi cognición”.
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Para el Presidente, el estigma social sigue siendo una barrera profunda. Utilizó una analogía física para ilustrar el doble estándar con el que se juzga a los líderes políticos: “Si hoy haciendo deporte me hubiese quebrado la rodilla, me hubiese tenido que operar seguramente y nadie lo cuestionaría. Pero si tengo un trastorno, que se trata con una cuestión química, dicen: ‘Este loco está inhabilitado para el cargo’”.
De la experiencia personal a la política pública
Gabriel Boric sostiene que no siente vergüenza de su condición y valora haber transformado su vivencia en un tema de discusión nacional. “Haber podido hacer de mi experiencia personal política pública y hablar de salud mental ha sido muy liberador para mucha gente”, afirmó.
El mandatario enfatizó la urgencia de abordar esta crisis silenciosa en Chile, destacando un dato alarmante: “En Chile muere significativamente más gente por suicidio que por asesinato”. Para Boric, el suicidio es solo la “punta del iceberg” de una serie de problemáticas que no siempre son patologías, recalcando que “la salud, al final del día, no es solo la ausencia de enfermedad”.
Futuro y defensa de derechos
De cara a su vida pospresidencial a partir de marzo, Boric adelantó que entrará en un “proceso de revisión” de su tratamiento. En lo personal, busca mantener el equilibrio a través de sus aficiones, como andar en bicicleta, la lectura y los videojuegos —recientemente adquirió una PlayStation 5—, además del tiempo con su familia,.
Ante la llegada del gobierno de José Antonio Kast, Boric se mostró confiado en que los avances logrados en esta materia no serán desmantelados. Al ser consultado sobre posibles retrocesos en políticas públicas, fue tajante: “La gente no lo permitirá (...) En salud mental es lo mismo”. Según su visión, sería “muy difícil, si no imposible” que la nueva administración quite derechos adquiridos tras años de lucha social