Wrestlemania X-Seven: los cuatro combates que se robaron la noche
El evento, llevado a cabo en 2001, está considerado como el mejor de la historia en la WWE.

David Muñoz, Kevin Felgueras y Alberto Stephens, ADN
Hace 17 años, la WWF (actual WWE) le regaló a todos sus fanáticos un evento inolvidable: Wrestlemania X-Seven.
Para todos quienes vemos lucha libre, es el mejor de toda la historia. Y pese a que casi todos los combates dejaron algo, hubo cuatro que se robaron el show.
1.- Edge&Christian vs The Dudley Boyz vs The Hardy Boyz:
A la hora de hablar de WrestleMania X-Seven no es difícil que se nos venga a la mente el, por muchos, mejor combate en parejas que ha tenido la WWE: La segunda Tables, Ladders and Chairs match de la historia por el título en parejas.
Tras una batalla llena de spots en SummerSlam 2000 (y con el antecedente de lo vivido en WrestleMania 2000), se llegó al magno evento para repetir la experiencia con los mismos equipos: Dudley Boys, Hardy Boyz y Edge&Christian. Tres elencos que pusieron a la división en parejas en lo más alto y marcaron una época para varios seguidores de la lucha libre.
La gracia de la pelea es la serie de momentos especiales que se logran con la utilización de las meses, sillas y escaleras, armas que eran clásicas en cada uno de los tags involucrados en la lucha, llegando a generar instancias inolvidables como la lanza de Edge a Jeff Hardy mientras este sostenía uno de los cinturones o la caída brutal de Bubba Ray Dudley junto a Matt Hardy.
Como otro aspecto especial se cuenta la presencia de Spike Dudley, Lita y Rhyno durante el desenlace del combate, teniendo cada uno un momento designado especial, aunque el más memorable fue el 3D que sufrió la bella acompañante de Jeff y Matt por parte de Bubba y D-Von. El final consagra a Edge&Christian con la ayuda del excampeón de la ECW, en una larga batalla que se robó las palmas y estableció cómo debe ser un spotfest en WWE.
2.- Undertaker vs HHH:
"He tomado a sus héroes… los he vencido a cada uno de ellos", decía Triple H antes de dar comienzo a uno de los feudos más esperados de la WWF: el que lo llevaba directo a Wrestlemania a enfrentar al invicto Undertaker.
Una batalla que se gestó en base a una especie de inmortalidad mutua de la que ambos se jactaban y que involucró incluso una orden de restricción para que "El Enterrador" no pudiera acercarse a Stephanie McMahon. Hace 17 años, William Regal accedía a pactar la lucha en la vitrina de los inmortales, luego que Kane amenazara con lanzar a la esposa de Triple H desde un segundo piso. Una rivalidad que fue creciendo al punto de la completa destrucción de una de las motocicletas del "American Badass", previo al evento.
Pero cuando se trata de momentos memorables, la mayor industria de lucha libre a nivel global sabe cómo jugar sus cartas. Y es que Motörhead acompañó en vivo a Triple H en su entrada, lo que cargó de emoción el ambiente. La canción "Rollin" de Limp Bizkit solo daba más condimentos a una entrada épica del Undertaker.
Una lucha que mantuvo a los millones de fanáticos al borde de su asiento durante los más de 20 minutos de duración. Una batalla sin precedentes que inició fuera del ring, transcurrió gran parte del tiempo entre el público y contó con sillas, un mazo, sangre y el recuerdo inmortal de dos gigantes de la historia de la lucha libre. Un fiel reflejo de lo que nos dejó la era Attitude.
3.- Shane vs Vince (Mick Foley como árbitro especial):
Es, quizás, una de las mejores historias de todos los Wrestlemania. Y es que no sólo involucra a la familia dueña de la WWE, sino que mezcla los mejores ingredientes de un drama: infidelidad, negocios, rivalidades entre hermanos y, sobre todo, un final inesperado.
La historia comienza cuando Vince McMahon, en un programa de Raw is War, le pidió el divorcio a Linda, dejando entrever un amorío con la eterna Trish Stratus. Una decisión que generó una especie de parálisis en la aún esposa del mandamás de la empresa. Días después, la propia Diva se hacía presente para confirmar los rumores: Trish y Vince tenían una relación pública y frente a Linda.
Quiebre familiar que provocó a Shane a retar a su padre para una pelea en Wrestlemania. Una pelea que estaría cargada por un ingrediente más para Vince: la compra de la WCW, que sorpresivamente quedaba en manos de su primogénito.
Con todo -y además con Mick Foley como "mediador" del conflicto familiar- comenzó la pelea. Una que, como buen Wrestlemania, tuvo momentos exquisitos fuera del ring, como Shane volando por los aires a la mesa de transmisión en español o la traición de Trish a Vince. Cada segundo era parte de un guion perfecto que concluyó con un broche de oro para la derrota del hombre más poderoso de la WWE.
4.- The Rock vs Stone Cold Steve Austin:
"El Campeón del Pueblo" y la "Serpiente Cascabel". Frente a frente por segunda vez en Wrestlemania, luego de que el bebedor de cervezas por excelencia se impusiera en 1999. Un feudo que marcó época en la WWF, con ambos luchadores siendo catalogados como dos de los mejores en la historia.
Repasemos un poco el camino de ambos. Austin se hizo conocido por su inolvidable promo tras ganar King of The Ring 1996. "Austin 316 te acaba de patear el trasero" quedó inmortalizada para siempre, y su ascenso como el rebelde de la compañía le permitió a la empresa de Vince McMahon vencer en la guerra de los lunes a la WCW.
La Roca, en tanto, apareció un poco más tarde y empezó a llamar la atención al ser finalista del "Rey del Ring" en 1998, perdiendo contra Ken Shamrock. El "Hombre más Electrizante del Mundo", meses después, formaba una alianza que impactó a todos con Vince McMahon. Así llegó a ser campeón máximo en 1999.
Ahí se dio el primer mano a mano, que tuvo como previa la escena del baño de cervezas que Stone Cold le dio al monarca y McMahon. El triunfo en Philadelphia aumentó aún más la popularidad del "Frío como la Piedra".
Pero el tiempo pasó, y Austin salió de pantalla luego de ser atropellado por HHH a fines de ese año. The Rock no perdió la oportunidad y, consolidado como el "Campeón del Pueblo", se enfrascó en una rivalidad inolvidable con HHH y quien fuera su viejo mentor. Mientras Stone Cold estuvo afuera, se puso la WWF al hombro y mantuvo el título gran parte del 2000.
Hasta que en 2001, con los triunfos de Stone Cold en el Royal Rumble y la Roca en No Way Out ante Kurt Angle, se volvía a reditar el clásico máximo de Wrestlemania. Claro que el final nadie lo pensó. Fue un combate sin descalificación, sangriento y que mantuvo las emociones al tope durante cerca de 29 minutos. Paralizadoras, Codazos del Pueblo y Abismos Rocallosos hubo por doquier, y ninguno cedía al dominio del otro. Y ahí apareció Vince, con una silla, comenzando a cambiar la historia y a posicionar WM X-Seven como el mejor de todos. Sin pensarlo, le pasó el objeto a Austin y este, sin misericordia alguna, le propinó 17 golpes a su rival. 1,2,3, título para Austin y una unión que sorprendió a todo el mundo.
Sigue a ADN.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.




















