Autopsia reveló que Lucy murió al caer de un árbol
Probablemente cayó desde una altura que superaba los 12 metros, estrellándose con el suelo a más de 56 kilómetros por hora.
3,2 millones de años después de su muerte, al fin están los resultados de la autopsia de Lucy, la Australopithecus afarensis que revolucionó el estudio de la evolución humana al constituirse como los restos más antiguos de un homínido capaz de caminar erguido.
El estudio, publicado por la revista Nature, reveló que las fracturas sufridas por Lucy y que finalmente le produjeron la muerte fueron consecuencia de la caída de un árbol.
Descubierta en los años '70 en la capital de Etiopía, Adís Abeba, los científicos de la Universidad de Texas sostienen que probablemente cayó desde una altura que superaba los 12 metros, estrellándose con el suelo a más de 56 kilómetros por hora.
Tras pasar sus huesos por un escáner de rayos X -más sofisticado que el utilizado en pruebas médicas- descubrieron que el húmero derecho presentaba una fractura rara en fósiles.
Al consultar a un cirujano ortopédico, imprimieron en 3D el esqueleto de Lucy y confirmaron que ese daño es causado al caer de una considerable altura, al igual que algunas fracturas similares descubiertas en el hombro izquierdo, la rodilla izquierda y la pelvis.
Este homínido medía 1,10 metros de altura, combinaba rasgos humanos con los del chimpancé y tenía un cerebro minúsculo. Si bien su anatomía le permitía caminar de manera bípeda, también estaba en condiciones de trepar árboles.
Fue bautizada como Lucy ya que los investigadores se encontraban escuchando "Lucy in the Sky with Diamonds" de The Beatles.