Tiempo Libre

Día Mundial del Sueño:¿Es mejor dormir solo o acompañado?

Según los expertos las mujeres no solo roncan con menos frecuencia que los hombres sino que también acostumbran a tener el sueño más ligero.

Por Diario El País
Viernes 18 de Mar, 2016 - 09:35
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¿Es mejor dormir solo o acompañado? Nunca hemos tenido el asunto claro. Como explica el periodista David K. Randall en su libreo Dreamland: Adventures in the Strange Science of Sleep, antes de la revolución industrial, toda la familia dormía a menudo en la misma habitación y, con suerte, tenía un único colchón que disfrutaban los padres.

Esto empezó a cambiar a partir del siglo XIX, cuando crecieron las ciudades y la higiene empezó a ser una preocupación en la emergente clase media. A los médicos les preocupaba que respirásemos unos encima de los otros y recomendaban camas individuales.

A partir de entonces la situación volvió a cambiar y cobraron más importancia tanto el romanticismo como el sexo: “Dormir separados se veía como un signo de un problema de pareja". Si no se disfrutaba de cada momento en compañía, “era porque algo fallaba”.

Necesitamos nuestro espacio

Esta percepción está siendo discutida. Randall cita al doctor Neil Stanley, cuyos estudios muestran que si compartimos cama tenemos un 50% más de posibilidades de ser molestados a lo largo de la noche que si dormimos solos. Lo cual suena bastante lógico.

Uno de sus trabajos midió la calidad del sueño de parejas cuando dormían juntas y cuando lo hacían por separado. La mayoría aseguraba haber dormido mejor junto a su pareja, “pero sus ondas cerebrales sugerían lo contrario”.

Por lo general, la situación era peor para las mujeres: "No solo roncan con menos frecuencia que los hombres sino que también acostumbran a tener el sueño más ligero”.

Entonces, ¿por qué insistimos en dormir acompañados?

Randall cita a Paul Rosenblatt, sociólogo de la Universidad de Minnesotta, que entrevistó durante horas a 42 parejas de entre 21 y 77 años. Y casi todas las que dormían acompañadas coincidían en una misma idea: compartir cama era a menudo "una de las pocas oportunidades que tenían para pasar tiempo juntos y a solas”.

Dormir con alguien también nos ayuda a sentirnos más seguros. No se trata solo de una seguridad emocional, sino también física, sobre todo en el caso de las parejas mayores. Rosenblatt recogió el testimonio de un hombre que sufrió un ataque de hipoglucemia en plena noche. Su mujer se despertó y pudo llamar a tiempo a una ambulancia.

Además y aunque siempre hay un periodo de adaptación, las parejas acaban acostumbrándose a la presencia del otro, sobre todo porque con el tiempo cada vez hay más confianza. 

No podemos obviar el tema del sexo. Según Rosenblatt, la frecuencia es menor cuando cada uno duerme en su cama, cosa que lamentan muchos de los hombres entrevistados. 

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