A los 104 años falleció Olivia De Havilland, una de las últimas grandes estrellas del cine clásico
La actriz ganó dos Oscar y fue parte del elenco de "Lo que el viento se llevó".
Olivia De Havilland / Francois Durand
Olivia de Havilland, una de las últimas grandes estrellas de Hollywood y dos veces ganadora del Oscar a la Mejor Actriz, murió mientras dormía en su casa en París, Francia, este sábado a los 104 años, según informó Entertainment Weekly.
La intérprete construyó un legado de personajes fuertes y seductores en circunstancias difíciles desde su salto a la fama en la década del 30 como «la muchacha en peligro», lo que, tras repetirse por años, la llevó a una batalla legal frente a la Warner Bros. donde un fallo histórico que marcó precedente hasta nuestros días, dio origen a la «ley De Havilland», normando las obligaciones de los abusivos contratos entre los artistas y los estudios de grabación durante esos años.
De Havilland obtuvo su primer Premio de la Academia por «To Each His Own» de 1946, mientras que el segundo llegó tres años después, para su rol en «The Heiress», como una mujer que es controlada por su padre rico y traicionada por su amante. Pero su rol más popular fue el de Melanie Hamilton en la superproducción «Lo que el viento se llevó».
En la vida real, la actriz se reveló contra las posiciones hegemónicas de su época y siempre permaneció lejana a los fanáticos y fotógrafos, además de estar marcada por su pésima relación con su hermana Joan Fontaine, con quien dejó de hablar a mediados de la década del 70.
Según informó la publicación, los funerales serán privados y sus cercanos indicaron que se pueden hacer donaciones a su memoria a la Catedral Americana en París.