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Murió Krzysztof Penderecki, uno de los más apreciados compositores clásicos del presente

El compositor y director polaco dejó de existir a los 86 años tras una larga enfermedad.

Getty Images
Por Álvaro Gallegos
Domingo 29 de Mar, 2020 - 12:52
Actualizada el Domingo 29 de Mar, 2020 - 13:02

Dirigió varias veces en el Colón de Buenos Aires, y otras tantas en Brasil, Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú. Tenía muchas ganas de visitar Chile, pero nunca se concretó. Así lo reveló él mismo en una entrevista con este periodista hace seis años durante su debut en Lima.

Álvaro Gallegos y Krzysztof Penderecki

Álvaro Gallegos y Krzysztof Penderecki

Esa posibilidad se borra para siempre, ya que Krsysztof Penderecki (1933-2020) ha partido, tras una enfermedad que arrastraba desde el año pasado, la que había puesto pausa a su intensa agenda de conciertos y encargos musicales en todo el mundo.

El compositor polaco amasó una popularidad inusual para una figura que llevó la bandera del modernismo en el mundo de la música clásica, donde aún existen porciones de la audiencia que se resisten a estéticas que ya llevan más de un siglo en uso.

Formado en la Polonia de los duros años de la Cortina de Hierro, tal como sus colegas y compatriotas Lutoslawski, Górecki, Kilar y Panufnik, encontró en el lenguaje vanguardista de la música, un refugio contra la opresión, una forma de rebeldía a la que él añadió otro elemento: la religiosidad católica. En un estado secularizado, abrazar la religión era otra forma de estar en la disidencia.

Esa espiritualidad se plasma en buena parte de su producción, partiendo por la obra que definió su carrera y se transformó en un clásico de la década de los sesenta, la “Pasión Según San Lucas” de 1966. Seis años antes había surgido su pieza más famosa hasta hoy en día, la que lo colocó en la primera línea de la música contemporánea, la “Trenodia por las Víctimas de Hiroshima”, para sección de cuerdas, donde la violencia sonora se entrecruza con una emocionalidad visceral que no deja indiferente al auditor.

Luego se sucederían la ópera “Los Diablos de Loudun” (1969), sobre un caso de supuesta posesión diabólica en la Edad Media, y que Frank Zappa declararía como su ópera favorita; “Magnificat” de 1963, “Te Deum” de 1978, y su ciclo de sinfonías, donde las más elogiadas son la Segunda (1980), Tercera (1988) y la Cuarta (1989), ganadora del prestigioso Grawemeyer Award.

Un aspecto que consiguió que el nombre de Penderecki fuera aceptado por públicos transversales es que nunca le dio la espalda total a la tradición. Su carrera se dividió en tres etapas muy marcadas. Un modernismo vanguardista primero, luego un giro hacia el romanticismo de Mahler y Bruckner, sobre todo en su música sinfónica, para llegar a una síntesis entre las dos primeras, a contar de fines de los años ochenta.

Su influencia alcanzó al mundo del rock. Y no son pocos, sobre todo desde el mundo de rock progresivo, quienes han manifestado su admiración. Uno de sus más entusiastas “fans” es Jonny Greenwood, guitarrista de Radiohead, que también ha incursionado en la música orquestal, y que de hecho realizó un disco en 2012 en conjunto con el maestro polaco. Documentada también es la admiración del grupo chileno Los Jaivas por Penderecki, cuya influencia se aprecia en su época más experimental de 1969 a 1971.

La cualidad sugestiva de su música atrajo además a cineastas, quienes se la apropiaron en un buen número de filmes, donde destacan “El Exorcista” (1973), que utiliza “Polymorphia” y el Concierto para Cello No.1. Posteriormente Kubrick en “El Resplandor” (1980) ocuparía fragmentos de “Utrenja”, “De Natura Sonoris” y “Kanon”. Más recientemente David Lynch se hizo de la citada “Trenodia” para una escena clave del retorno de la serie “Twin Peaks” de 2017.

Nos deja no solo una figura clave de la música de los últimos cien años, sino uno que sirvió para muchos amantes de la música como una puerta de entrada a sonoridades más propias de nuestra época. Como una introducción a las infinitas posibilidades de la música contemporánea en la tradición clásica.

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