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Javier Jaramillo, alcalde de Victoria: “La próxima semana nadie se va a acordar de la provincia. Hasta que haya otro atentado”

Después de la noche de violencia en La Araucanía, la autoridad de una de las comunas más afectadas conversó con Ciudadano ADN, cuestionando el accionar del ministro del Interior, Víctor Pérez.

Por Ciudadano ADN
Lunes 03 de Ago, 2020 - 19:38
Actualizada el Lunes 03 de Ago, 2020 - 20:46

Después de la noche de violencia en la Región de La Araucanía, donde se enfrentaron vecinos contra vecinos, y en una jornada que terminó con los municipios de Ercilla y Traiguén incendiados, y con destrozos en Curacautín, epicentro de los enfrentamientos, y en Victoria, Ciudadano ADN recogió las impresiones de una de las autoridades de la zona: el alcalde de esta última comuna, Javier Jaramillo.

Así relató Jaramillo los antecedentes del conflicto que derivó en la violencia de la noche del sábado: “El 27 de julio se tomaron cinco municipalidades de las 11 que existen en la Provincia de Malleco. Nos reunimos con el gobernador para plantearle nuestra preocupación, y que deberíamos actuar a través del diálogo, pero no nos responden nada, y nos mandan a decir con la prensa que había que desalojar. Buscamos hasta los teléfonos y nadie nos quería cooperar. El viernes llega el ministro del Interior a Temuco, quisimos hablar con él y se nos niega. Y después nos manda un mensaje por la televisión diciendo ‘desalojen’, como si el problema fuera solo eso. Propusieron una reunión entre los comuneros y el subsecretario de Justicia, pero en Santiago, a 600 kilómetros de acá. Y los comuneros no aceptaron. Hasta que el sábado empieza la ciudadanía a hacer presión para sacar a los que estaban ocupando”.

Para el jefe comunal, “es penoso ver como personas se enfrentan a personas. Cuando se empezaron a convocar en la plaza, insistí en que Carabineros se haga presente y me comuniqué con el jefe de gabinete del ministro del Interior, donde no tenían idea que la municipalidad estaba tomada. Trataron de controlar esto solo con bencina. Nunca los vecinos de Victoria habían tenido esa agresividad”.

Jaramillo considera que la visita de Víctor Pérez a La Araucanía, el pasado viernes, no dejó “nada” en limpio. “Solo nos enteramos por la prensa que teníamos que resolver desalojando”, indicando que la ministra Karla Rubilar les reconoció cierto abandono. “Este conflicto no es de hoy día, sino es un tema histórico. Una seguidilla de malas políticas públicas. Acá todos los gobiernos han obrado de mala manera”, expresó.

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Es justamente la gestión del debutante ministro del Interior la que genera inquietud en las autoridades locales. “Nuevamente su mirada es desde el garrote. Todo se resuelve con la persecución. Cuando lo primero que tendría que decir es que está dispuesto a negociar”, sostuvo Jaramillo, aunque insistiendo en que “no podemos estar a favor de cualquier acción violenta, pero tiene que promoverse una política pública donde los actores sean capaces de sentarse y conversar. Y que sean de la región, porque uno escucha cristianos hablando y nunca han estado en el territorio, no conocen la pobreza, la vulnerabilidad y como nos cuesta a los alcaldes conseguir recursos. Si no existe esa voluntad, yo creo que con este ministro va a pasar lo mismo que con todo el resto nomás”.

En opinión del alcalde, “aquí ha habido una seguidilla de malas políticas, Huracán, para qué nombrarlas, que solo demuestran que el Gobierno no ha tenido capacidad de controlar esto. No podemos pensar que solo a través del orden público vamos a resolver un tema histórico. Y lo peor de todo. Hoy se quemaron dos municipios, y salieron vecinos a la calle, pero la próxima semana nadie se va a acordar de la provincia. Hasta que ocurra otro atentado”.

“La gente de nuestro territorio es buena y se termina satanizando”

Ante la supuesta presencia de grupos organizados, tanto desde el mundo mapuche como desde la reacción de los vecinos, Jaramillo tiene dudas. “No sé si los hay. Yo vi personas que se autoconvocaron por las redes sociales, pero es doloroso ver vecinos con armas y fierros”. El alcalde enfatizó que “los municipios para nuestras comunas son como La Moneda, todo lo público se centra acá, y cuando se toman, se deja de hacer un sinnúmero de trámites tan importantes como la ficha de protección social para postular a los subsidios”.

Una realidad particular, y muchas veces ignorada en la zona central. “Somos de la provincia más pobre, un tercio de la población vive en el campo, un porcentaje no tiene agua. La pobreza y la cesantía no son solo por la pandemia, están instaladas por años, y por Dios que cuesta superarlas, porque no somos prioridad para ningún gobierno. Aquí cuesta conseguir recursos para cualquier proyecto. Hay vecinos que no tienen baño, agua potable, luz. Cuando asumí teníamos estaciones médicas rurales sin luz ni agua. A estas alturas de la vida. En el municipio dependemos del Fondo Común Municipal porque nuestros ingresos no nos permiten sustentarnos. No podemos hacer actividades culturales o deportivas. Vivimos en una carencia profunda. Y ningún gobierno en la historia ha localizado ayudas”.

Jaramillo prosiguió: “La gente de nuestro territorio es buena y se termina satanizando, pensando que hay que recorrerlo con casco y chaleco antibalas. Este grupo violento y radicalizado es super pequeño”. Y frente a las “agrupaciones con capacidad militar” denunciadas por el ministro Pérez, el alcalde reflexiona: “Si los identifica con esa claridad, por qué no se ha tenido la capacidad de abordarlo y resolverlo”.

“Hemos visto en redes sociales a gente amenazando gente. Espero que la ciudadanía no crea que la violencia no sea la forma, porque vamos a tener que lamentar la muerte de una persona”, remató el alcalde. “En buena hora estamos saliendo a nivel nacional, porque pareciera que somos de tercera categoría. No nos quieren ni ver. No están disponibles. Y aquí hay buena gente, trabajadora, comprometida, estudiosa, cariñosa, amable. Pero nos quedamos entre nosotros mirando. Y esta ha sido la tónica por décadas. Me van a volver a llamar cuando haya otro atentado, y ojalá no se haya perdido la vida de otra persona”. 

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