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Daniel Matamala y nuevo libro: “Hay un país no tan polarizado, el desafío es salirnos del celular”

El periodista, hoy a cargo del noticiero central de Chilevisión y CNN Chile, recopiló sus columnas previas y posteriores al estallido social en “La ciudad de la furia”.

Por Ciudadano ADN
Jueves 02 de Ene, 2020 - 12:52

El periodista Daniel Matamala acaba de lanzar “La ciudad de la furia” (Editorial Catalonia), libro que reúne sus columnas publicadas antes y después del estallido social.

“Estábamos trabajando hace tiempo en la recopilación, pero claramente lo que pasó en octubre le da un tono diferente”, contó en entrevista con Ciudadano ADN. “Es súper interesante hacer la mirada larga y ver cómo los temas que estamos hablando hoy, ya estaban ahí: abusos, desigualdad, pensiones”.

Por eso, Matamala compara al estallido social con “un terremoto: no podemos predecir cuándo va a pasar, pero sí sabemos que se va juntando energía. Y aquí hace muchos años venía ocurriendo eso, con la impunidad”. Durante muchos años antes, piensa, lo que se hizo en Chile “fue romper el pacto social desde arriba, y eso acumuló una energía cada vez mayor”.

Pese a la polarización que se ve en espacios como las redes sociales, Matamala está convencido de que “hay un país real que no está tan polarizado”, lo que se ve en los resultados de la consulta ciudadana. “Los chilenos están a favor de las manifestaciones, en contra de la violencia, quieren cambios profundos en salud o educación. Si entras a Twitter es una pelea en el barro, pero en la calle lo que se ve es muchísimo mas consenso”. Por eso, siente que “el desafío es mirarnos a la cara y salirnos de la pantalla del celular”.

El periodista confidenció que le han ofrecido participar en política “montón de veces”, pero “antes que me empiecen a decir dos palabras digo ‘no, por ningún motivo'”. Esto, por su convencimiento de que “el periodismo tiene una función, una manera de entender la realidad y la política tiene otros, y las dos cosas no hay que mezclarlas”.

Hoy Matamala está a cargo del noticiero central que -desde el 18 de octubre- emiten de forma conjunta Chilevisión y CNN Chile. Un proyecto que partió “bastante improvisado”, por lo que “estamos recién pensando qué haremos el 2020”, incluyendo una autocrítica a su trabajo en la señal de noticias: “fuimos muy claros en apuntar al abusador pero no tanto en ir a buscar al abusado”, por lo que subraya la importancia de tener un noticiero “que le hable a la élite pero también a la ciudadanía en general”.

Han sido unas semanas con una fuerte carga de trabajo, en las que “no diría que lo he pasado mal pero ha sido intenso”, pero su receta para manejarlo pasa por “salirse de las redes sociales, ir a la panadería y subirse al metro para ir a la pega”. En la calle, cuenta, “jamás he tenido un problema con la gente. El teléfono es súper adictivo pero hay que levantar la mirada y sentirnos parte de una comunidad”.

“Aquí está cuestionado el poder en Chile y los medios de comunicación son parte del poder”, dice, consciente de que su trabajo lo expone a críticas “legítimas, y que nos obligan a hacer mejor la pega”. Sin embargo, aclara que “la gente no es unidimensional, no es que por ir al mail a comprar un regalo de navidad se le haya olvidado el tema social” por lo que recalca la importancia de “como medios, hacernos cargo de esa complejidad de los ciudadanos”.

De hecho, en Turner se tomó la decisión de que los sueldos más altos puedan voluntariamente disminuir, para subir los sueldos más bajos. Para Matamala, es “súper importante que las empresas tomen ese compromiso institucional. Las grandes empresas estadounidenses, pocas semanas antes del estallido, dejaron la doctrina de Friedman de maximizar las utilidades de sus accionistas, para agregar qué pasa con su comunidad, con sus consumidores. Una empresa no puede vivir en el vacío, depende de lo que pasa en la comunidad donde vive”.

En un plano más personal, hace unos días la actriz Blanca Lewin, pareja de Daniel, contó en el programa “La divina comida” que su historia de amor “comenzó con un pan con palta”. Ahora, confidencia que “siempre le paso a ella mis columnas para que las revise. Tiene un gran talento para los motes. Además necesitas la perspectiva del sentido común. Ella es muy mi partner”.

Según el periodista, es un síntoma de “el machismo que se vive en Chile” que siempre le pregunten a ella si es apoyada por él, y no al revés. Algo que también observó “cuando me fui a estudiar a Chicago, se quedó la Mónica (Rincón) sola y decían ‘oye que lo hace bien la Mónica’. ¡Y se dieron cuenta recién que lo hace bien!”, cuenta quien dice haber “tenido la suerte” de haber tenido en su carrera profesional una mayoría de jefas mujeres, con las que “siempre ha sido muy cómodo trabajar”.

Otro síntoma social que preocupa a Matamala es el nivel de discusión que se da en redes sociales como Twitter, donde “todo se agranda y mucha gente empieza a comentar”, como en su reciente round con Mariana Aylwin. “Se interpreta cualquier discusión como un ataque personal, y no un debate de un tema. Cuando yo hablo de la dictadura en Venezuela hay gente que me va a empapelar diciéndome que soy un facho y un yanacona del imperio; si lo hago de los derechos humanos en Chile, me tratan de comunacho”.

Por eso, llama a enfocar las energías en construcciones positivas, como el próximo plebiscito constitucional. “Aunque di una idea que no tuvo mucho éxito: que parte de la Convención Constituyente debería ser elegida por sorteo, así nos aseguramos que se parezcan a la ciudadanía y no tanto a la élite política”. Si bien una nueva Constitución debe pasar por una mirada experta, dice, hoy “también vemos diputados y senadores que no son muy expertos en hacer leyes”. Finalmente, Matamala enfatizó que “no se trata de pasar de una Constitución de derecha a una Constitución de izquierda, la Constitución es un lugar común”.

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