Rusia aumenta la presión militar sobre la ciudad ucraniana de Mariúpol, mientras la población civil sufre falta de suministros básicos
Las fuerzas apoyadas por Moscú han "estrechado su círculo sobre Mariúpol", dijo el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov.
Ukrainian citizens are seen in front of a bus linking the Polish city of Swinoujscie with the Ukrainian city of Mariupol as they cross the border from Ukraine to Poland at the Korczowa-Krakovets border crossing on February 26, 2022, following the Russian invasion of Ukraine. - The UN said more than 50,000 Ukrainians had fled the country in the past two days, calling for "safe unimpeded access" for aid operations. Streams of people in cars and on foot were seen crossing into Hungary, Poland and Romania. (Photo by JANEK SKARZYNSKI / AFP) (Photo by JANEK SKARZYNSKI/AFP via Getty Images) / JANEK SKARZYNSKI
Las fuerzas militares rusas y los rebeldes separatistas prorrusos han aumentado en las últimas horas la presión sobre la ciudad de Mariúpol, localidad portuaria del sureste de Ucrania que permitiría a Rusia avanzar en la creación de una franja que conectaría el Donbás con la península de Crimea, ambas bajo su control.
El portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov, señaló este jueves que las fuerzas apoyadas por Moscú han «estrechado su círculo sobre Mariúpol».
Además, informó que los rebeldes prorrusos habían pedido a la población que abandonase la zona, dando de plazo hasta el miércoles antes de recrudecer sus ataques.
En caso de que Rusia tome Mariúpol, tendría acceso a la ciudad ucraniana más importante en la costa del Mar de Azov. Sumado a la toma de Jersón y a un eventual control de Melitópol, las fuerzas de Moscú estarían en poder de las ciudades del sur del río Dniéper y todo el este ucraniano.
[dps_related_post ids=»4977227,4977211″]
Mariúpol alberga uno de los puertos comerciales más grandes de Ucrania. En esta ciudad vive casi medio millón de personas, quienes ya comenzaron a sufrir los estragos de los bombardeos en la falta de suministros básicos.
«Nos quedamos sin luz otra vez y nos quedamos sin agua otra vez», lamentó su alcalde, Vadim Boichenko, tras dar parte de los daños sufridos en algunas infraestructuras.
Organizaciones como Médicos Sin Fronteras (MSF) y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) han aumentado su presencia en la zona debido a los miles de desplazados.
Yulia, madre de siete hijos, cuenta al CICR que necesitan «comida, ropa, pilas y todo en general para el día a día». En su caso, huyó justo cuando empezaron los bombardeos, como muchas familias. También Nataylia expresa las mismas carencias, desde un refugio habilitado para unas cien personas en el centro de Mariupol: «Necesitamos de todo».